El lector furtivo: El rey Jacobo y su Biblia | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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El rey Jacobo I
Foto(s): Cortesía

El lector furtivo: El rey Jacobo y su Biblia

Luis Ángel Márquez

Rafael Alfonso

 

Sabio, pero no del todo justo, su vida está asociada al libro más importante del mundo mientras que, por otro lado, se permitía licencias que estaban lejos de ser santas. El Rey Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia (1567- 1525), era letrado y poeta; bajo su auspicio florecieron las artes literarias en lengua inglesa, pero dos defectos de nacimiento -una mandíbula demasiado estrecha y una lengua demasiado larga- comprometían su lenguaje al grado de que no siempre se podía comprender lo que decía.

Aunque en muchos aspectos era brillante, su figura palidece si se compara con su antecesor en el trono, nada más ni nada menos que Isabel Primera -La Reina Virgen-, y con su hijo y sucesor, Carlos I -el primer rey condenado a muerte por el parlamento-. Jacobo fue Rey (en Escocia) desde la tierna edad de un añito. Para ello fue ayudado por varios regentes que gobernaron en su lugar hasta que llegó a la mayoría de edad. A la muerte de Isabel I ocupó también el trono de Inglaterra.

Entre algunos interesantes datos de su vida, encontramos que Jacobo era aficionado a la demonología; él mismo es autor de un tratado al respecto. Creía en las brujas y temía ser víctima de un atentado con artes oscuras, así que su gobierno se caracterizó por un clima de persecución en el que se ejecutó a muchas “brujas” junto con sus “familiares”, animales domésticos de color negro que se suponía eran encarnaciones del demonio.

Jacobo I gobernaba un país dividido por la religión. Habiendo heredado la iglesia anglicana creada por Enrique VIII, esta todavía no consolidaba su aceptación a pesar de ser la religión oficial. Así que en Inglaterra aún había cierta consideración para los católicos y para otras confesiones protestantes no anglicanas. Precisamente de los puritanos ingleses emanó la propuesta de crear una nueva revisión de la Biblia, ya que las biblias más populares tenían ciertos detalles que las hacían más o menos impopulares en ciertos sectores: La Biblia de los Obispos no era bien vista por los puritanos y calvinistas; mientras que las glosas de la Biblia de Ginebra, contenían críticas al papado que provocaban su rechazo entre los católicos.

El rey Jacobo pretendía crear una versión anglicana de la Biblia, pero que pudiera ser leída por todos y lo logró. La Biblia del Rey Jacobo (King James Version: KJV) es al día de hoy el libro en lengua inglesa más leído del mundo con más de mil millones de ejemplares impresos. Fue publicada en 1611 después de siete años de intensa labor de eruditos divididos en siete equipos y después sancionados por un consejo de expertos que finalmente produjeron una obra majestuosa y literariamente exquisita.

A pesar de que en su momento la KJV ya era criticada por manejar un lenguaje arcaico, este terminó por asimilarse como “inglés bíblico”. La Biblia del Rey Jacobo construida con elementos poéticos, tanto en verso como en prosa poética, facilita de manera importante su memorización. Largos pasajes de La Biblia citados de forma literal son una herramienta invaluable para pastores y predicadores. Esto explica su increíble popularidad y también la influencia que ha ejercido sobre grandes escritores que se formaron al amparo de esta versión como John Milton y Herman Melville, entre otros.