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Pasemos unas vacaciones divertidas en familia aunque no podamos salir de viaje

Foto(s): Cortesía
Redacción

Por: Silvia del Valle

Las vacaciones son un periodo que puede ser complicado para la familia si no las planeamos bien o le dedicamos tiempo para que nuestros hijos sean felices. Esto no quiere decir que tengamos que gastar mucho o hacer grandes viajes, solo quiere decir que usemos nuestra creatividad para lograr que sean inolvidables y muy divertidas. 

Primero: Convierte tu casa en un lugar de aventura

No necesitamos viajar para tener recuerdos especiales. Con que adaptemos la casa para que nuestros hijos pasen momentos increíbles y llenos de alegría. 

Podemos organizar días temáticos y adaptar los espacios de la casa para que vayan acorde, podemos organizar un campamento en la sala, una noche de cine o una búsqueda del tesoro y podemos adaptar nuestra casa para que sea adecuada para cada una se estas situaciones. 

La creatividad nos ayuda a transformar lo cotidiano en momentos inolvidables que generan recuerdos sólidos que causan seguridad en nuestros hijos. 

Segundo: Regala tiempo, no solo actividades 

Lo que más necesitan nuestros hijos es tiempo de calidad, no cosas caras ni lujosas, ni lugares exóticos o viajes increíbles que después hagan que pasemos menos tiempo con ellos porque estamos con muchas deudas. 

El mejor regalo que les podemos hacer es nuestro tiempo de calidad que pasamos con ellos. 

Podemos cocinar juntos, jugar juegos de mesa, leer cuentos después de comer o antes de cenar o simplemente conversar sin prisas. El límite lo pones tú mismo y tu creatividad. 

Tercero: Descubre tu ciudad con ojos nuevos

Estoy segura de que en tu hermosa ciudad hay parques, museos, senderos o rincones que nunca han visitado y en estas vacaciones podemos salir a explorarlos como si fuéramos turistas y hasta podemos trazar una ruta e ir llenando un pasaporte con sellos o con algún detalle de cada lugar que visitemos. 

Así podemos disfrutar las pequeñas maravillas que tenemos cerca de casa y sin un gran presupuesto. 

Cuarto: Desconéctense de las pantallas para conectarse entre ustedes

Podemos programar momentos al día sin celulares ni televisores para cambiar de hábitos y para que nuestros hijos descansen de todo esto y se puedan enfocar a otras labores manuales o tareas y juegos al aire libre, para que recuerden como reír, jugar, hacer manualidades o practicar algún deporte. 

Las mejores vacaciones son aquellas en las que crecen los vínculos familiares. 

Y quinto: Agradezcan cada momento juntos

Las vacaciones no tienen que ser perfectas para ser felices e inolvidables. Para esto podemos hacer una reunión al final del día para recapitular lo que hicimos en el día, compartir lo que más disfrutaron y dar gracias por esos pequeños momentos de alegría y felicidad. 

La gratitud ayuda a descubrir que la felicidad nace del amor compartido, no del destino al que se viaja.

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