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Desafía pulpo azul a la clasificación científica; fue hallado en Galápagos

La especie presenta rasgos anatómicos inéditos dentro de su familia biológica.
Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Wired (español)

Un grupo de investigadores identificó una nueva especie de pulpo en las profundidades marinas de las Islas Galápagos, frente a las costas de Ecuador. El peculiar ejemplar, denominado Microeledone galapagensis, posee una tonalidad azulada, mide aproximadamente lo mismo que una pelota de golf y desafía parte de lo que se conocía sobre la familia biológica a la que pertenece.

El pequeño pulpo azul fue observado por primera vez a más de 1,770 metros de profundidad durante una expedición submarina realizada en 2015 a bordo del buque de investigación EV Nautilus, en colaboración con la Fundación Charles Darwin (CDF) y la Dirección del Parque Nacional Galápagos, cerca de la Isla Darwin, ubicada en el extremo norte del archipiélago.

Los pulpos gigantes antiguos eran depredadores con capacidades cognitivas avanzadas que dominaban los mares en el período Cretácico.

En exploraciones posteriores, mediante las cámaras del Hercules, un vehículo operado remotamente (ROV), los científicos registraron tres individuos adicionales a varios kilómetros del hallazgo original y a profundidades aún mayores. Este descubrimiento sugiere que la especie podría distribuirse en diferentes ecosistemas submarinos del océano Pacífico tropical.

El primer ejemplar fue recolectado con ayuda del ROV sobre un monte submarino arenoso con afloramientos de basalto. Posteriormente, el espécimen fue enviado a la Estación Científica Charles Darwin, donde los investigadores determinaron que se trataba de una especie desconocida para la ciencia.

Un análisis encabezado por Janet Voight, curadora asociada de zoología de invertebrados en el Field Museum de Chicago, reveló que el pulpo pertenece a la familia Megaleledonidae. Sin embargo, los especialistas concluyeron que no encajaba en ninguno de los géneros previamente descritos dentro de este grupo, aunque comparte características con otros pulpos bentónicos, es decir, aquellos que habitan en el fondo marino.

Microeledone galapagensis carece de aletas, de un buche para almacenar alimento y de bolsa de tinta. Estas características son similares a las observadas en los pulpos del género Thaumeledone. A pesar de ello, la nueva especie presenta una piel lisa y casi incolora en el dorso, un gran diente central en la rádula (estructura empleada para alimentarse) y un órgano de propulsión de gran tamaño. Estos rasgos lo relacionan directamente con el género Microeledone.

No obstante, los investigadores identificaron diferencias notables respecto a otras especies del grupo. El nuevo pulpo posee un patrón de coloración invertido: la parte dorsal del cuerpo es casi en su totalidad blanca, mientras que la zona ventral exhibe tonos púrpura y marrón muy intensos. Además, la musculatura interna del lomo presenta una fuerte pigmentación, algo distinto a lo observado en Microeledone mangoldi, considerada posiblemente su pariente más cercano. Voight aseguró que “enseguida supe que era algo realmente especial. Nunca había visto nada igual”.

En términos anatómicos, el espécimen analizado correspondía a una hembra adulta con poco más de 31 milímetros de longitud de manto. El animal tenía un cuerpo compacto y robusto, cabeza ancha y brazos cortos, cada uno con entre 29 y 33 ventosas acomodadas en una sola fila.

El estudio, publicado en la revista Zootaxa, explica que la reducida cantidad de ventosas (en comparación con otras especies) y la longitud de los brazos podrían ser consecuencia de un proceso evolutivo conocido como paedomorfosis. Este fenómeno permite que el organismo conserve características juveniles pese a alcanzar la madurez sexual. En este caso, dicha adaptación podría ayudar al pulpo a ahorrar energía y destinar mayores recursos a la reproducción en las condiciones extremas de las profundidades oceánicas, según los especialistas.

Otro rasgo distintivo de la especie son sus ojos relativamente grandes y ligeramente saltones, posiblemente adaptados a la escasa iluminación presente en el fondo marino.

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El pulpo azul estudiado a fondo

Para estudiar al ejemplar, los científicos utilizaron técnicas de microtomografía computarizada (micro-TC). Con estas analizaron órganos internos, glándulas, estructuras reproductivas y partes del aparato bucal.

Gracias a este procedimiento determinaron que la hembra ya había alcanzado la madurez sexual y contenía 13 huevos grandes en desarrollo, algunos de hasta 11 milímetros de longitud. Sin embargo, no presentaba señales evidentes de envejecimiento o deterioro físico. Asimismo, los especialistas detectaron que el animal poseía pocas laminillas branquiales y una rádula inusual, equipada con un gran diente central de base ancha.

“Lo que más me sorprendió fue que la tomografía del pequeño pulpo reveló muchísima información sobre sus sistemas de órganos internos. Normalmente, la obtención de imágenes de partes blandas mediante micro-TC requiere agentes de contraste a base de metales pesados, cuyo uso no sería deseable en un ejemplar tan raro. Esto hizo que el modelado 3D de los órganos relevantes fuera una tarea realmente sencilla”, explicó Alexander Ziegler, investigador de la Universidad de Bonn en Alemania y coautor del estudio.

Los autores concluyen que este descubrimiento demuestra que la familia Megaleledonidae, asociada tradicionalmente con especies grandes de las frías aguas antárticas, también incluye organismos pequeños adaptados a ambientes tropicales profundos. Por ello, proponen modificar la definición científica de toda la familia para enfocarla más en características anatómicas que en criterios geográficos.

Además, sostienen que la diversidad de pulpos de aguas profundas probablemente está muy subestimada. Voight señaló que “estos son pequeños pulpos que viven en las profundidades marinas y casi nadie en la Tierra ha tenido la oportunidad de verlos. Si juntaras toda la superficie terrestre, no cubrirías el océano Pacífico. Los océanos son inmensos y aún queda muchísimo por explorar”.

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