El criterio aplicado para contabilizar los casos casos de COVID-19 por municipio y entidad de residencia volvió a generar inconformidades entre las autoridades locales.
Ayer, el presidente municipal de Abejones, Mauricio Cruz Vargas, rechazó que el primer caso que se oficializó el miércoles corresponda a un habitante que en verdad radique en ese municipio de la Sierra Norte, que se incluía dentro de los 203 libres de pacientes COVID-19.
“Es una población de mil 80 personas, se sabe si alguna persona está enferma o muere”, dijo en entrevista el también presidente de la Unión Liberal de Ayuntamientos de la Sierra Juárez.
“Hubiese o no un caso de COVID-19, como Unión Liberal de Ayuntamientos tenemos que prolongar las medidas preventivas hasta el último día de mayo y en junio ya valoraremos”, afirmó.
En una zona donde la infraestructura hospitalaria se limita a un centro de salud por municipio y para recibir atención hospitalaria hay que viajar 110 kilómetros para llegar a la ciudad de Oaxaca, extremar esas medidas preventivas es todavía más importante.
“Si tenemos centros de salud en cada municipio, pero no son suficientes, ni hay las condiciones ni insumos para atender a las personas”, expuso a la vez que recalcó que ninguna autoridad de salud les ha podido especificar en dónde se encuentra hospitalizado el primer paciente de ese municipio.
Información imprecisa
La inconformidad no es porque con un primer paciente con COVID-19 Abejones no pueda incluirse entre los 200 de los 570 municipios de Oaxaca que el 18 de mayo podrían reiniciar actividades en una “nueva normalidad”.
“Nos afecta porque es como una alerta para que las comunidades vecinas digan que no van a dejar pasar a pobladores de Abejones”, expuso.
El paso obligado para quien vive o quiere llegar o salir de Abejones, a 106 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, es el municipio de San Juan Atepec con el cual colinda.
Aunque también suelen necesitar pasar por San Juan Evangelista Analco, desde que en ese poblado las autoridades decidieron impedir el paso por la contingencia, pudieron acordar un mecanismo para que las personas de Analco puedan transitar.
Resguardarse y limitar el acceso por sus caminos e instalar un filtro sanitario que permita controlar quién entra y sale de su población y en qué condiciones de salud, ha sido la medida que prevalece entre los municipios serranos.
A pesar de que han intentado replicar las medidas de mitigación del COVID-19 que aconsejan las autoridades estatales y federales, Cruz Vargas reconoció que no ha sido fácil que toda la población las aplique.
Por eso, la noticia de que Abejones tiene un primer caso de COVID-19 es hasta cierto punto “algo benéfico, la gente le va a hacer más caso a la autoridad, no toda la población cree en la existencia de esta nueva enfermedad”.
