Giordano Bruno, el mártir quemado vivo
Hace 418 años, el 17 de febrero de 1600, Giordano Bruno fue quemado vivo por orden de la Santa Inquisición, ante la mirada curiosa de cientos de personas que asistieron al Campo de las Flores, en Roma, para presenciar el horror. Era un visionario con ideas científicas y religiosas demasiado avanzadas para la época. De espíritu indómito y rebelde, prefirió convertirse en un mártir de la libre filosofía antes que renunciar a su conocimiento.
El mártir de la ciencia