Termina la pesadilla
El amanecer sin escuchar la bocina del Centro de Readaptación Social (Cereso), número dos de la Villa de de Etla, fue mísica para los oídosde Lenin Emelio Osorio Ortega.
Después de darse un baño, abrazó y besó a su madre. Es una nueva oportunidad como una persona libre.
Tras siete años en prisión, dijo que desde un principio, todo fue una serie de irregularidades, abuso de autoridad, “violaciones a mis derechos humanos y garantías individuales”.