JUCHITÁN, Oax.- Dicen que los milagros no existen, que son cosas de cuentos. Pero ayer, en la Carretera Federal 190, entre La Ventosa y La Venta, la vida nos regaló uno.
Era cerca de las 10 de la mañana, cuando un vehículo compacto Nissan Tsuru, color guinda, con placas TMS-79-22 del estado de Oaxaca, circulaba por esta transitada vía. A su alrededor, el tráfico fluía como cualquier otro día: un camión tipo torton, cargado con toneladas de plátano, avanzaba en dirección contraria, mientras un tráiler de plataforma proveniente de Chiapas, con destino a Lagunas, transportaba cemento.
De repente, todo cambió en un instante. Un aparatoso accidente sacudió la carretera frente a la gasolinera de La Venta. El choque fue brutal. El pequeño Nissan quedó completamente destruido, con las llantas hacia arriba y su estructura irreconocible, convertido en un montón de fierros retorcidos que hacían pensar lo peor.
Automovilistas que presenciaron el accidente se detuvieron, alarmados por lo que parecía una tragedia inevitable. La carretera se convirtió en un caos: cortes de circulación, gritos de angustia y el sonido de sirenas en la distancia.
De pronto, entre los fierros retorcidos del Nissan, comenzaron a escucharse gritos desesperados. Contra toda probabilidad, el milagro tomó forma. Las tres mujeres estaban con vida.
Automovilistas, policías municipales de La Venta y paramédicos se unieron en una hazaña que pocos olvidarán. Una a una, las tres mujeres fueron rescatadas de los restos del vehículo. Aturdidas, pero conscientes, apenas presentaban lesiones menores. El asombro fue absoluto: estas mujeres, que habían estado al borde de la muerte, salieron caminando minutos después.
Las lesionadas fueron trasladadas al hospital general "Macedonio Benítez Fuentes", en Juchitán. Ahí, el milagro se confirmó: tras una revisión médica que descartó lesiones de gravedad, las tres mujeres fueron dadas de alta apenas tres horas después del accidente.
Dentro del vehículo viajaban tres mujeres originarias de Santo Domingo Ingenio: Adali E. J., de 39 años de edad, con un golpe en el cuerpo y un raspón en la rodilla derecha; Diana Laura E. E., de 26 años, con un golpe en la nariz; y Nidia E. M., de 49 años, con un golpe en la cara.
El accidente dejó cuantiosos daños materiales, pero los presentes no hablaban de eso. Sólo comentaban el increíble destino de estas tres mujeres, cuya vida fue perdonada por un milagro inexplicable.
Mientras tanto, el conductor del tráiler permaneció en el lugar, cooperando con las autoridades, pero el chofer del camión torton huyó, probablemente pensando que el accidente había sido fatal.
La Guardia Nacional tomó control de la situación, asegurando las unidades involucradas y restableciendo la circulación en la zona.
Al final, entre los restos del choque y el caos del tráfico, una verdad se hizo evidente: la vida a veces nos da segundas oportunidades. Ayer, en La Venta, el destino le mostró su lado más bondadoso a tres mujeres que, contra toda lógica, volvieron a nacer.
