Juchitán, Oaxaca. – Familiares de las víctimas mortales del descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el pasado domingo en la comunidad de Nizanda, municipio de Asunción Ixtaltepec, Oaxaca, han atravesado un verdadero calvario.
Largas horas de espera vivieron primero en el Hospital General “Dr. Macedonio Benítez Fuentes” y después en un crematorio particular en el municipio de El Espinal, donde se realizaron las autopsias a ocho cuerpos. Los familiares permanecieron dentro de las instalaciones del hospital y del crematorio en todo momento, para evitar ser abordados por los medios de comunicación que se dieron cita en busca de información.
A pesar de la difícil situación, ciudadanos se solidarizaron con las familias, acercándoles alimentos y bebidas. Mientras transcurrían las horas, los familiares esperaban y lloraban la pérdida de sus seres queridos, enfrentando incertidumbre y angustia.
El pasado lunes por la tarde se informó que la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) inició investigaciones sobre el descarrilamiento, que dejó 13 muertos y 98 heridos. La ARTF, en colaboración con la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), revisará el “Pulser” o caja negra del tren para determinar las causas del accidente.
