Julio César Sánchez García
La imprudencia, no saber nadar y no conocer el área en la que se encontraban disfrutando de sus merecidas vacaciones, provocaron la muerte de dos masculinos en las playas de San Pedro Pochutla.
El primero de los casos fue el de Zbigniew B. de origen polaco, quien se encontraba hospedado en Cabañas Villa Escondida, Zipolite, el cual se bañaba en ese lugar, a pesar de que momentos antes le habían dicho que lo hiciera con mucho cuidado y no se adentrara al mar abierto.
Sin embargo, lejos de ello, ignoró las instrucciones y fue presa fácil de las corrientes marinas que pone en peligro la vida de quienes no saben nadar o desconocen el lugar, se desesperó y perdió la vida, en ese lugar.
Su cuerpo fue rescatado por salvavidas del lugar que trataron de reanimarlo, sin embargo, todo fue imposible.
Posteriormente, en Puerto Ángel, una persona que respondía al nombre de Carlos C. P., de 71 años de edad, originario del Estado de México, falleció ahogado mientras se bañaba en Playa Panteón, al carecer de la fuerza necesaria para salir del agua.
Pescadores que se encontraban cerca, se percataron que el sujeto pedía auxilio, por lo que intentaron rescatarlo con vida del mar; sin embargo, debido al esfuerzo realizado, el masculino perdió el sentido, y al ponerlo en tierra, ya no presentaba signos vitales.
Personal de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), se presentaron en ambas poblaciones para realizar las pesquisas correspondientes, así como para ordenar el levantamiento y el traslado de ambos cadáveres al panteón municipal de San Pedro Pochutla, y determinar las causas de la muerte de ambos sujetos.
Iniciándose las carpetas de investigación correspondientes, en contra de quien o quienes resulten responsables del delito de homicidio de ambos turistas.
