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Arzobispo de Oaxaca llama a funcionarios públicos a no dejarse llevar por la maldad y la avaricia

En la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos convocó ayer a los católicos a practicar la virtud de la humildad, sobre todo, quienes han sido llamados a ser servidores públicos, para poder conquistar el cielo.


“Hay un lugar para ti en el cielo, conquista ese cielo”, afirmó.


En la homilía de la misa dominical, celebrada en la Catedral de La Asunción de María, el pastor religioso sostuvo que el cielo no se conquista haciendo maldades, en la vida de desorden, en la vida de pecado, en la vida de vicios, en la vida de maldad.


“El cielo no se conquista así, porque dejan de hacer las cosas que agradan a Dios y que los hacen crecer en la virtud, que los llevan a la perfección y a la vida de gracia”, anotó.


Por eso, expuso que los creyentes necesitan ser humildes, porque en este mundo tan especial, muchos se creen grandes, importantes, los únicos y los más capaces, pues se llenan de soberbia y vanidad, cuando el único poderoso es Dios.


“Nos vence el orgullo y nos ponemos frente a los demás, nos comparamos con los demás y nosotros decimos que somos mejores que los demás”, añadió.


De esta manera, observó que la pérdida de la sencillez y la humildad en el corazón de los católicos resulta una total tristeza, porque entonces habrá mucho desprecio de su parte hacia las demás personas.


“Los vamos a despreciar porque no son de nuestro color, los vamos a despreciar porque no están preparados, porque son ignorantes. Los vamos a despreciar porque son pobres, los vamos a despreciar porque no saben lo que nosotros sabemos”, apuntó.


Resaltó que los creyentes requieren aprender a practicar y cultivar la humildad, por ser una de las principales virtudes, para estar dispuesto a servir.


“Somos los servidores de Dios y Dios nos dice que le sirvamos en nuestros hermanos. Estamos para servir”, recalcó.


Destacó que muchos católicos llamados a servir en la sociedad no están sirviendo, sino solamente sirviendo a unos cuantos para obtener ganancias.


“Van a sacar ganancias, van a ganar algo y a los que no tienen nada, pues no les sirven, porque no les van a dar ninguna ganancia”, reiteró.


Subrayó que la vida y la sociedad podrían ser diferentes si se aprendiera a servir cada uno en su papel, en su vocación, en su estado de vida, porque se viviría más en paz, habría más justicia y no habría maldad.


“Pero como no somos servidores y sabemos que alguien nos necesita, solemos decir ‘que se las arregle como pueda, yo no tengo nada qué ver en su asunto, pudiendo hacer algo por nuestros hermanos no lo hacemos, porque nos falta esa humildad y sencillez de corazón”, refirió.


Ante ello, Vázquez Villalobos dijo que los católicos necesitan quedarse en el silencio y sirviendo sin esperar nada a cambio, porque la recompensa solamente viene del cielo y de Dios.


“Encomendémonos a nuestra madre, la Asunta al Cielo (la Virgen María), para que nos ayude a crecer en esa santidad de vida, principalmente en el ejercicio de la humildad para que podamos dar gloria a Dios”, finalizó.