Falta agua y sobra pobreza en Los Ángeles, Oaxaca
Y así, con el paso tembeleque por el peso de las cubetas con agua, va Inés del pozo al lavadero, sorteando los obstáculos de un camino abierto de manera improvisada, al aventón. Realiza de dos a tres viajes al día para abastecerse de agua, mientras reúne el dinero suficiente para llamar una pipa que le permita llenar su tinaco con el vital líquido.