Jerusalén, al borde del colapso
En 2018 se abrió el primer socavón; ese mismo año se formaron otros dos. En 2019 apareció otro metros más adelante de sus predecesores. Y como no hay quinto malo, este llegó el pasado viernes. Todos en la calle Juquilita, por donde pasa la línea imaginaria que divide a San Antonio de la Cal y Santa Cruz Xoxocotlán, en un tramo de no más de 500 metros.
La circulación, como no podía ser de otra forma, fue cerrada con cintas precautorias para evitar que, además de la pipa que se hundió y fue sacada luego de varias horas de maniobra, algún otro vehículo se viera afectado.