Una aguja y un hilo en manos de Eduardo Cruz no son simples objetos de costura, son instrumentos que construyen solidaridad. En medio de la pandemia por el Covi-19, desde su taller de costura, el emprendedor oaxaqueño realiza cubrebocas para donar a adultos mayores de escasos recursos.
“La idea surge en un momento de reflexión, de pensar ¿qué podemos retribuir a la sociedad? Vemos que hay personas adultas mayores que necesitan, que se están exponiendo al salir a las calles a comprar sus alimentos. Fue ahí que empezamos a trabajar en los cubrebocas”, indica.