La fortaleza de Luisa
Luisa llegó apresurada de su pueblo San Vicente, al cuarto que alquila. Era momento de cambiarse la ropa por el uniforme blanco de enfermera y de presentarse al Hospital Civil. La habían mandado a llamar de manera urgente para atender pacientes de COVID-19, debido a la crisis sanitaria.
Ella es una mujer joven, de rasgos mestizos, con vocación innata de enfermera y diez años de experiencia profesional. En sus juegos de la niñez, sus personajes favoritos eran ser doctora, cirujana, pediatra, enfermera.