El triste negocio de hacer reír
Fue en marzo cuando, a causa del brote y propagación de la COVID-19 en Oaxaca se suspendieron todos los eventos que pudieran propiciar la congregación de personas, como las fiestas de todo tipo.
Salones de fiestas, DJ’s y payasos, fueron los principales afectados en la industria del entretenimiento, debido a que en la naturaleza de su trabajo está el compartir con multitudes que buscan un espectáculo de calidad. En un principio, se pensó que esto sería pasajero sin embargo, hoy, a más de 4 meses de contingencia epidemiológica, el panorama no es alentador.