El fin de semana, mi colega, el psicoanalista Jesús Antonio Martínez Carrasco y yo participamos en un taller de liderazgo dirigido a la Asociación Civil Ti Neza Cubi A.C., —nombre en zapoteco que significa “Un nuevo camino”— misma que se dedica a la asistencia social en las colonias en situación de vulnerabilidad del estado de Oaxaca.
Un nuevo camino
Nos dio mucho gusto encontrar coincidencias con esta asociación civil, no solo por el trabajo que realiza, sino también con el nombre, pues para mi colega y para mí, este es un nuevo camino que emprendemos en el deseo de sostener nuestra palabra en la comunidad. Así que al parecer mi colega Jesús Antonio y yo adoptaremos la expresión Ti Neza Cubi como un estandarte para sostener este deseo.
No quise dejar de mencionar esta coincidencia que el destino nos presentó, pues algo que he aprendido en mi formación como psicoanalista, es el uso que hacemos en el procedimiento psicoanalítico de lo que se conoce como “causa eficiente”, y que sin la cual el intento de cura sería infructuoso: la sugestión; pero ya tendré oportunidad de desarrollar este tema en otra nota, por el momento, les compartiré parte de esta bella experiencia.
Los primeros pasos
La capacitación comenzó con la exposición de mi colega Jesús, quien, con ayuda de la participación de los miembros del equipo de Ti Neza Cubi, hicieron un recorrido de la historia del liderazgo, desde cómo se organizaban las primeras comunidades nómadas ysedentarias para sobrevivir, hasta nuestros días. La actividad nos recordó que el liderazgo no es exclusivo de un jefe de oficina o de trabajo, pues este es un rol que podemos ocupar en la comunidad, en proyectos independientes y, por supuesto, en el hogar. ¿Pero quién quiere ocupar dicho lugar?
Para ir rompiendo el hielo, se realizó una dinámica en donde las y los asistentes, debían dibujar su mano en ambos lados de una hoja. En una de las siluetas debían escribir el nombre de un líder con quien se identificaran o que los inspirara, mientras que, en cada dedo, debían anotar las cualidades que destacan de ese líder, mientras que, en el reverso, los dedos contenían aquello que un líder “no debe ser”. No se imaginan la cantidad de risas que soltó el equipo al leer sus ejemplos de líderes, hubo de todo, tanto el líder del hogar, como el líder de un equipo de superhéroes.
Después, pasamos a la acción con un juego de roles. Dejamos a un lado las definiciones de los libros y nos pusimos a actuar diferentes tipos de líderes, percatándonos que no necesariamente hay una manera “correcta” de liderar, si no que esta debe ajustarse al contexto. Ver al equipo transformarse, reír de las acciones cotidianas del trabajo y aprender jugando hizo que las horas se pasaran volando.
La invitación
Al terminar el taller, nos fuimos con un buen sabor de boca, tanto a mi colega como a mi nos agradó la aventura, así que esperen anoticiarse de más actividades como ésta.
Si perteneces a un grupo y deseas talleres como este, ¡No esperes más y comunícate con nosotros!, al 951 235 0958 / 951 508 4356
