Keily, un corazón sin latir por 32 minutos
Kelly duerme profundamente. La anestesia que le aplicaron hace 40 minutos hace su efecto. No siente dolor ni se mueve, duerme. El pequeño pecho está descubierto. Los parámetros hemodinámicos de la pequeñá se registran en los monitores médicos.
Nueve personas del Hospital de la Niñez Oaxaqueña doctor Guillermo Zárate Mijangos actúan de manera sincronizada en el quirófano. La bomba extracorpórea está lista. Es la primera cirugía mayor de corazón, el riesgo es altísimo.