Pasar al contenido principal

Una cesárea de emergencia paralizó la vida de Karen Teresa

Un retrato de Karen Teresa, cuya vida fue paralizada por las graves secuelas que le dejó una cesárea de emergencia.
Foto(s): Amando Orozco
Amando Orozco

JUCHITÁN, Oax. – Para Karen Teresa, el tiempo se detuvo en julio de 2023. A sus 18 años, la joven no conoce la libertad del movimiento ni el llanto de su hijo. Hoy permanece postrada en una cama, atrapada en su propio cuerpo tras una complicación médica que su familia denuncia como una posible negligencia en el Hospital General “Dr. Macedonio Benítez Fuentes”.

Todo cambió hace un año y medio. Karen, entonces de 16 años y en la recta final de su embarazo, sufrió un desmayo repentino en su hogar. Fue trasladada de urgencia al Hospital Civil de Juchitán, donde los médicos realizaron una cesárea de emergencia bajo el diagnóstico de preeclampsia.

Sin embargo, tras salir del quirófano, Karen nunca volvió a ser la misma. Aunque sobrevivió, su estado neurológico se deterioró hasta dejarla en un estado de postración total.

“Mi hija no era una niña enferma, era una niña sana que esperaba a su bebé con alegría”, relata con dolor su madre, la señora Teresa Gallegos Sánchez. “El 13 de julio estuvimos platicando y no vi nada raro. Al día siguiente me avisaron que se la llevaba la ambulancia. Desde entonces, la vida se detuvo”.

Para la familia Ruiz Gallegos, el dolor emocional se suma a una carga económica insostenible. El padre de Karen, José Luis Jiménez, tuvo que abandonar su oficio de albañil para dedicarse de tiempo completo al cuidado de su hija.

“Buscamos justicia, pero parece no existir para quienes no tienen nada”, señala José Luis. Relata que en la Fiscalía estatal se negaron inicialmente a recibir su denuncia, por lo que tuvieron que acudir al Centro de Justicia para la Mujer (CEJUM) para ser escuchados.

Hoy, la familia sobrevive gracias a la caridad. Gasas, medicamentos, pañales y toallitas son artículos de lujo que apenas logran costear. Además de la salud de Karen, enfrentan otro drama legal: exigen que el bebé les sea entregado y que las autoridades den respuestas claras sobre lo ocurrido en el quirófano.

Desde su hogar, en el Callejón Francisco Villa de la Novena Sección, Teresa Gallegos lanza una súplica a la comunidad médica y a la sociedad.

“Los doctores que la vieron me dijeron: ‘Llévala a su casa y espera su día’. Pero yo no espero que muera, yo espero que mi hija se levante. Si hay un médico que sienta nuestro dolor y quiera venir a revisarla, aquí lo esperamos”.

La familia Ruiz Gallegos no pierde la esperanza de un milagro, pero mientras este llega, necesitan manos solidarias que les ayuden a sobrellevar una tragedia que la justicia, hasta ahora, ha ignorado.

Si desea colaborar con medicamentos, pañales o apoyo económico para el tratamiento de Karen Teresa, puede acudir directamente a su domicilio en el Callejón Francisco Villa, Novena Sección, Juchitán de Zaragoza.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.