La celeridad con la que se contagia el virus del sarampión ha provocado que en México se acumulen 2 mil 181 casos, de los cuales cuatro corresponden a Oaxaca.
En la actualización de su informe de sarampión con corte al 10 de junio, la Secretaría de Salud Federal precisó que de los 2 mil 181 casos 28 se detectaron en 24 horas.
En comparación con el reporte semanal anterior que sumaba dos mil 80 casos, fueron 101 los detectados.
Son 17 de las 32 entidades del país donde se han presentado los casos, distribuidos en 57 municipios.
A la par se han confirmado cinco defunciones, cuatro en Chihuahua que además concentra el mayor número de casos con 2 mil 32, 27 de estos confirmados en las 24 horas previas al informe.
La otra defunción se registró en Sonora, entidad que tiene la segunda cifra más alta de casos con 69, seguida de Zacatecas con 19 y Tamaulipas con 12.
Oaxaca destaca en noveno lugar, después de Coahuila que acumula diez casos, Durango con nueve, Campeche con seis y Guerrero y Michoacán con cinco cada una.
El resto de casos se distribuyen en Guanajuato y Sinaloa que han reportado sólo dos casos cada una, mientras que un caso se notificó en Quintana Roo, San Luis Potosí, Querétaro, Yucatán y Tabasco.
El sarampión es una enfermedad que ocasiona el virus paramixovirus del género Morbillivirus y sus primeras descripciones se remontan al siglo VII, pero en este 2025 la Organización Mundial de la Salud detectó una situación de emergencia por el número de casos.
Diversas regiones del mundo, incluyendo las Américas, han emitido una alerta epidemiológica para reforzar la vacunación, vigilancia y atención
La vacunación es la manera más eficiente de reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad o contagiar el virus a otras personas.
El virus que provoca el sarampión se propaga fácilmente porque basta que una persona infectada respire, tosa o estornude , ya que antes de propagarse por todo el cuerpo, el virus infecta las vías respiratorias.
Entre los síntomas que alertan de que se trata de un caso de sarampión están la fiebre alta, tos, rinorrea y una erupción cutánea que se extiende por todo el cuerpo.
