Los “Ninis” despertaron y son pieza fundamental de la reconstrucción de México, tras sismo
Diego Sáez nunca había tomado de las manos a una persona desencajada por el dolor, se había sentado junto a ella para ayudarle a sentir que la tierra ya no se movía, y sin soltar sus manos, nunca había guardado un silencio cálido y envolvente mientras esa otra persona aullaba de angustia y desesperación. Diego Sáez, 23 años, estudiante de diseño gráfico en una universidad privada y vecino de Polanco, una de las zonas más acomodadas de Ciudad de México, lleva desde este martes volcado en ayudar a los demás.