El reciente sismo registrado en San Marcos, Guerrero, volvió a poner a prueba el sistema de alerta sísmica de Oaxaca, que esta vez funcionó con 70 segundos de anticipación antes del impacto, tiempo crucial para que la población pudiera activarse y ponerse a salvo. Manuel Maza Sánchez, coordinador estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos, señaló que “en el caso del sismo, por lo menos sabemos que el 90 % de los aparatos celulares tuvieron este alertamiento en tiempo y forma”, destacando la efectividad y cobertura de un sistema que se ha consolidado como referente a nivel nacional.
El sistema de alerta de Oaxaca combina red de telefonía celular y 14 bocinas distribuidas estratégicamente en la entidad. “Es el estado de Oaxaca el que alerta en tiempo y forma a la ciudad de México con nuestro alertamiento en campo, quienes mandamos la información y la señal preventiva”, explicó Maza Sánchez. Desde el simulacro de septiembre de 2025, se implementó un sonido estándar en los celulares, que ahora se emite automáticamente mediante la red de telefonía y ha funcionado como complemento del sistema de altavoces, asegurando que la población reciba la alerta incluso en interiores o en lugares concurridos.
Históricamente, Oaxaca ha sido una de las entidades más vulnerables a sismos debido a su ubicación geológica en el sur del país. Según registros del Sistema Nacional de Protección Civil, en los últimos 20 años la región ha registrado decenas de movimientos sísmicos significativos, muchos de ellos con impacto en zonas urbanas densamente pobladas. La implementación de la alerta sísmica en 2019 y su constante actualización han permitido reducir los riesgos y aumentar la respuesta ciudadana ante eventos de este tipo.
Maza Sánchez también señaló que la eficacia del sistema depende de la colaboración de la población. “Fue un día inhábil y la gente no tomó todas las medidas necesarias en Oaxaca”, reconoció. Aun así, destacó que la combinación de alertas tempranas por celular y bocinas permitió a cientos de personas evacuar con seguridad o tomar precauciones en sus hogares y centros de trabajo.
Además, se trabaja en la ampliación del sistema para cubrir otros fenómenos naturales. “Queremos que este sistema sea más robusto y pueda proteger a la población en distintos riesgos a nivel nacional, incluyendo tsunamis, huracanes e inundaciones”, agregó el coordinador estatal, enfatizando la importancia de un enfoque integral de prevención y gestión de riesgos.
El sismo de San Marcos y la respuesta del sistema oaxaqueño muestran que, aunque la tecnología no previene los fenómenos naturales, la alerta temprana puede salvar vidas y minimizar daños, y que la coordinación entre autoridades y ciudadanía es clave para enfrentar emergencias.
