Oaxaca de Juárez.- Durante la primavera de 1864 llegó al puerto de Veracruz el emperador Maximiliano de Habsburgo, tras su llegada, en menos de 24 horas asumió el control y la corona Europea en México.
Junto a su esposa Carlota de Bélgica, fueron los emperadores que gobernaron de 1864 a 1867 tras la firma de los Tratados de Miramar.
Su periodo de gobierno fue marcada por la guerra entre los ejércitos imperiales mexicanos y franceses, lo que impidió una estabilidad social y la caída de su régimen.
La llegada de Maximiliano y Carlota tiene lugar cuando Inglaterra, Francia y España reclaman los pagos por los daños sufridos por sus súbditos a causa de la situación anárquica por la que atravesaba el país en la búsqueda de consolidar la soberanía nacional.
Sin embargo ante la negativa de Juárez quien declaró una moratoria de dos años al pago de la deuda, las naciones europeas, decidieron intervenir militarmente al país, sin embargo los planes de colonizar México por parte de Francia impidieron a Inglaterra y España seguir.
Maximiliano de Habsburgo tuvo bajo su mando un limitado cuerpo militar, tras la derrota del ejército francés después de la Segunda Intervención Francesa, se propuso crear un nuevo ejército apoyado por los generales Miguel Miramón, Leonardo Márquez y Tomás Mejía.
La base de operaciones del nuevo ejército tuvo lugar la ciudad de Querétaro.
El 15 de mayo de 1867, luego de un sitio que duró más de tres meses a la ciudad de Querétaro, el ejército republicano capturó a Maximiliano.
Tras su detención un Consejo de Guerra lo condena a muerte el 14 de junio de 1867 y es fusilado la mañana del 19 de junio junto a Miguel Miramón y Tomás Mejía en el Cerro de las Campanas, Querétaro.
El emperador enviado a México murió fusilado a los 34 años de edad bajo el gobierno de Juárez.
