Zegache, agro desolado
SANTA ANA ZEGACHE.- El ruido del motor se extiende sobre el barbecho. Sentado sobre el viejo tractor Aquilino Martínez va y viene entre brincoteos oscilantes en la preparación de la tierra. El cloclear de la máquina y el resoplar del viento evocan desolación. "Todo se perdió. Así nos vino el año y así vamos a pasarla", expresa.
El ala amplia del sombrero de palma cubre parte de la preocupación del campesino. De las cosechas depende la alimentación de él, su esposa y cuatro hijos, expresa con una mueca que hace saltar el extendido bigote sobre su labio.