El perro negro: un demonio en la Reforma
La apacible tranquilidad de la colonia Reforma, la primera establecida fuera de la ciudad capital en 1957 como consecuencia de la expansión urbana, fue rota por la presencia de una bestia demoniaca que al caer la noche rondaba por el nuevo asentamiento, protegido por la oscuridad.
A pesar de que la colonia contaba con energía eléctrica y sus calles eran amplias y bien trazadas, la presencia maligna llenaba de temor a los habitantes, quienes evitaban salir cuando el sol se ocultaba en el firmamento del apartado lugar.