San Isidro Labrador: el ruego al campo de Oaxaca
SAN ANDRÉS ZAUTLA, Etla, Oaxaca.- Ismael levanta una copita. “Con permiso Chanequito, que vamos a empezar la siembra”. El mezcal dibuja una cruz sobre el terreno. El segundo trago es para él. Se lo echa de un golpe. Después, una oración a San Isidro Labrador para una cosecha abundante. Ahora sí, a iniciar.
Aquella es una práctica común en Oaxaca que conjuga la mitología náhuatl con elementos católicos. Ésta se multiplica a partir del 15 de mayo, con el inicio de la temporada de lluvias.