Congreso de Oaxaca: la caída del paraíso, Morena llega a los escaños de la cámara
La sala de sesiones del Congreso del estado se trasformó en una capilla funeraria.
Durante una hora, tiempo que duró la sesión, los legisladores presentes ofrecieron sus condolencias a los deudos. Abrazos, golpes en las espaldas, apretones de manos, diálogos comprensivos, fueron los signos de acompañamiento a la pérdida. El dolor fue tan profundo, que, en su desesperación, Juan Antonio Vera Carrizal exclamó como plañidera: “¡no funcionó la lana güey, no funcionó!”.
Lloran al hueso