Luis Ignacio Velásquez
La violencia feminicida y, en general, la de género en contra de las mujeres hace necesario que los órganos impartidores de justicia estatales y federal analicen y resuelvan los casos con perspectiva de género, es decir, con la metodología de aproximación a los casos, afirma el doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, España, Miguel Carbonell Sánchez.
“La perspectiva de género es una fórmula en los que los juzgadores se colocan unos lentes para ver el caso concreto desde la óptica del género, desde la óptica de la desigualdad real, no formal, que existe en la sociedad mexicana entre hombres y mujeres”, dijo.
Antes de presidir el foro "Un juez y una jueza en tu vida", organizado por la SCJN, comenta que desde esta perspectiva hay resoluciones emblemáticas de casos que habían llegado a una vía muerta y que a través del Juicio de Amparo se rescataron y se ordenó que se revisara la integración de averiguaciones previas, de carpetas de investigación para verdaderamente tener salvaguardado el derecho a la verdad y a la justicia.
En las instalaciones del Centro Cultural y de Convenciones, señala que hay una gran legislación en México, hay una Ley General para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres que se replica en las entidades federativas, hay instituciones encargadas de salvaguardar y proteger los derechos de las mujeres en el ámbito administrativo, etcétera, de tal manera que en lo formal tenemos todo lo que tendríamos que tener, “ahora lo que necesitamos es ser más efectivos”.
Aseveró que el Poder Judicial de la Federación (PJF) ha ido dando pasos en la dirección correcta, “lo cual no quiere decir que no haya áreas de oportunidad y que no se tenga que mejorar muchas cosas”.
Expresa que la violencia contra las mujeres es un tema que infortunadamente ha venido acompañando el acontecer de México desde hace décadas y recuerda que en el decenio 1993 y 2003, según los datos oficiales, llegaron a desaparecer o ser asesinadas más de 4 mil mujeres sólo en Ciudad Juárez, Chihuahua, motivo por el que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una sentencia en 2009 y ordenó al Estado mexicano que observe una serie de medidas, porque observa que estos feminicidios, en gran medida, se deben a lo que la sentencia llama “discriminación estructural” que existe en México contra las mujeres.
