Incluyendo un esqueleto de diez metros de altura, dos jóvenes han destinado más de nueve meses en construir 80 calacas que reunirán en un bosque que a partir de este sábado se abrirá para recibir a las personas que no quieren ver la muerte con tristeza.
Ni Fernando Pérez Luna que estudió gastronomía, ni Christian Carreño Rojas que es biólogo, planearon el Bosque de las Calacas como un proyecto, sino que fue una idea que emergió después de los elogios de familiares al terminar un primer esqueleto y pensar que podían juntar otras piezas para exhibir en un predio familiar lleno de árboles, en Santo Domingo Barrio Alto, agencia municipal de la Villa de Etla, a 18 kilómetros de la Ciudad de Oaxaca.
“No nos sentamos a decir este es un proyecto, sino más bien nació desde comentarios como 'mirá qué bonita pieza, ¿por qué no la exhiben'", recuerda Fernando.
Paradójicamente ese primer esqueleto no lo exhibieron durante la primera apertura del Bosque de las Calacas, en 2023, porque “no fue pensado para que se mantuviera de pie y no tenía alambre para sostenerse”.
Aún sin tener conocimientos o habilidades previas para la cartonería y el papel maché, Fernando y Christian lograron reunir 31 esqueletos que colocaron en el predio familiar para ofrecer paseos nocturnos.
“El año pasado comenzamos julio y como no teníamos experiencia, pasamos casi todo ese mes haciéndolo”, rememora Christian.
Este 2024 ambos decidieron repetir la experiencia, pero comenzaron a trabajar desde marzo pasado y las últimas horas han sido de un trabajo intenso para elaborar 55 nuevos calacas, casi contra reloj para poder abrir este sábado a las 18:00 horas.
Calacas invaden la casa
En la calle Centenario, una de las que conecta a la carretera federal 190 con Santo Domingo Barrio Alto, la casa de los abuelos de Fernando está invadida de calacas.
En un corredor resguardan de la intemperie las calacas que están terminadas, como una que está inspirada en la vedette Tongolele y que ahora reposa cerca de una vendedora de pan con su cara sin arreglar, pero con su vestido pulcro.
También está listo un diablo cuyo esqueleto pintaron de rojo para hacer alusión a uno de los principales personajes de las Muerteadas, ese festín de gente que entre disfraces y música de banda no duerme en algunas noches de noviembre, porque empezando el mes recordar a la muerte se traduce en fiesta.
En el gran patio de la casa se secan al sol brazos recién terminados o se pintan esqueletos que esperan ser armados.
El cuerpo regordete de un esqueleto con overol contrasta con su baja estatura. A su lado reposan algunas piezas de la costilla que será un esqueleto que medirá 10 metros de altura, pero que colocarán sentado.
En el resto de los corredores e incluso en la sala los esqueletos en proceso y aquellos ya terminados se apropian del espacio.
Christian toma el engrudo y el papel reciclado y lo comienza a pegar en la cabeza de un esqueleto para mostrar lo que hace la mayor parte del tiempo para que el Bosque de las Calacas logre abrir este sábado.
“Es un arte muy laborioso porque hay que hacer varias cosas, prácticamente tienes que saber esculpir, pintar y trabajar con el papel maché, saber con cuántas capas queda suficiente maduro porque a veces uno se confía y la pieza se rompe”, reconoce.
Pero no sólo es saber cortar cartón y pegar papel, sino “de peinados para las catrinas más elaboradas y aprender de los vestuarios para saber qué representan”, lo que implica investigar bien sobre cada pieza para saber qué papel tiene en la cultura mexicana.
En este 2024 las bases que el año pasado eran de carrizo y se caían si soplaba un fuerte viento, fueron sustituidas por material de herrería que facilita el montaje.
Para Fernando las calacas son un elemento del Día de Muertos que son parte de un gusto enraizado por la familia.
“Me han gustado siempre y la familia nos ha inculcado bastante”, por eso con este Bosque de Calacas es una motivación “a transmitir un poco más de cultura y la emoción” por estas fechas.
Entre el sábado 19 de octubre y el sábado 9 de noviembre el Bosque de las Calacas permanecerá abierto desde las 18:00 horas a las 21:00 horas, con posibilidad de dos recorridos guiados por día: a las 20:00 y 21:00 horas.
En esas cuatro semanas se intercalan actividades musicales, de performance, teatro y body paint.
“Es recordar a nuestros antepasados de una forma alegre, regalarle eso a la gente, a quienes nos visiten”, expresa Fernando con la emoción de que el tiempo para abrir el Bosque de las Calacas se acorta.
¡No te lo pierdas!
Se exhibirán 80 calacas
Horario: De 18:00 a 21:00 horas.
¿Dónde se ubica?
En la calle de Hidalgo y Centenario, en Santo Domingo Barrio Alto, Etla
“Es un arte muy laborioso porque hay que hacer varias cosas, prácticamente tienes que saber esculpir, pintar y trabajar con el papel maché".
Christian Carreño Rojas, artista
