Recursos maderables y agrarios, el verdadero problema en Juquila, Mixes | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Recursos maderables y agrarios, el verdadero problema en Juquila, Mixes

Redacción

Oaxaca.- Aun cuando a San Pedro Ocotepec no le asiste la razón jurídica para reclamar a San Juan Juquila Mixes 22 mil hectáreas de bienes comunales, lo prudente es que el gobierno estatal impulse un pacto de paz entre las comunidades, previo al desahogo de pruebas programado por el Tribunal Unitario Agrario (TUA) el próximo 19 de febrero, sugiere el ex magistrado presidente de la Junta de Conciliación Agraria, Encar Manuel Zamora Domínguez.

 

Explica que el proceso de conciliación entre las partes iba en buena ruta en el TUA, hasta que los pobladores de Ocotepec decidieron el año pasado colocar mojoneras a su arbitrio, lo que bastó para que se rompieran las pláticas. 

 

 

Reclamo "alevoso"

 

 

En entrevista, dice que San Pedro Ocotepec reclama alevosamente 22 de las 48 mil hectáreas que incluye la Resolución Presidencial de 1975 a favor de San Juan Juquila Mixes y su anexo.

 

 

Asimismo, los pobladores de San Pedro Ocotepec demandan desincorporarse como anexo de San Juan Juquila. Otra de sus viejas demandas es que se le reconozca a Guadalupe Victoria como agencia municipal de Ocotepec. Eso resulta imposible porque histórica y jurídicamente esa pequeña comunidad, es agencia municipal de San Juan Juquila, señala.

 

 

Conozco el historial de ese conflicto de límites, porque soy originario de San Juan Juquila, pero en el tiempo que fui titular de la Junta Local de Conciliación Agraria,  me abstuve de intervenir personalmente para no generar un conflicto de intereses, agrega

 

 

Recuerda que en el TUA se inició un primer expediente en 2004 y fue impulsado por los pobladores de San Pedro Ocotepec. Pide la nulidad de un convenio que en 2014 celebró San Juquila Mixes, con el municipio de Santiago Quiavisusa.

 

 

Disputan tres mil hectáreas

 

 

Las resoluciones de los dos pueblos señalaban un conflicto por límites por la disputa de tres mil hectáreas. Sin embargo, en 2004, ambos pueblos construyeron una solución inteligente para dar por terminado su conflicto, explica.

 

 

Añade que Santiago Quiavicusa aceptó el 60 por ciento de la superficie y San Juan Juquila se quedó con el resto.

 

 

Incluso, agrega, derivado de todo el proceso de negociación, la Secretaría de la Reforma Agraria autorizó una compensación de siete millones de pesos, pero el cheque no fue cobrado porque San Pedro Ocotepec pidió la nulidad de ese convenio y que se le reconocieran los bienes comunales.

 

 

Del total de la compensación, precisa, cuatro millones aproximadamente le iban a tocar a San Juan Juquila, y el resto a Santiago Quiavicusa.

 

 

El extitular de la Junta local de Conciliación Agraria expone que el reconocimiento y titulación de Bienes Comunales de San Juan Juquila Mixes y su anexo San Pedro Ocotepec, ampara 48 mil hectáreas. La vieja demanda de Ocotepec, es que no quiere ser anexo de San Juan Juquila, y exige 22 mil de las 48 mil hectáreas que ampara la Resolución Presidencial.

 

 

San Juan Juquila no es de pleito, y por ello, afirma, en algunas mesas de diálogo no tuvo inconveniente en que Ocotepec se independizara; y en cuanto a la superficie que exige, ha sugerido que sea el TUA la instancia que resuelva a favor de quien le asiste la razón jurídica. A la fecha no se ha hecho un trabajo topográfico para saber cuántas hectáreas trabaja San Pedro Ocotepec.

 

 

El fondo del conflicto

 

 

Sin embargo, asegura, algo que queda muy claro, es el fondo de ese reclamo de San Pedro Ocotepec: la riqueza forestal no explotada hasta ahora, porque San Juan Juquila no ha permitido que particulares arrasen con su riqueza maderable.

 

 

Los abogados que asesoran a San Pedro Ocotepec pertenecen a Servicios del Pueblo Mixe, señala.

 

 

Recuerda que hasta el año pasado, la solución al conflicto de límites entre los dos pueblos iba en buena ruta, pero las pláticas se rompieron porque Ocotepec subió a colocar mojoneras arbitrariamente.

 

 

El magistrado del TUA ordenó que se mantuvieran las cosas en el estado que guardaban, y en la audiencia de ley del pasado 6 de diciembre, se fijó el 19 de febrero próximo para el desahogo de pruebas.

 

 

Por ello, el gobierno de Oaxaca se encuentra a tiempo de impulsar un acuerdo de paz entre los dos pueblos, previo al desahogo de pruebas del 19 de febrero próximo.