La iglesia Jesús de Nazaret promovió la creación de un prototipo de cocina ecológica, momento donde la comunidad se convirtió en protagonista de dicho cambio.
A través del taller para la elaboración de cocina ecológica, que fomentó el presbítero Manuel Olivera, integrantes de la congregación y ciudadanos en general lograron diseñar, de manera artesanal, su propia cocina de acuerdo con sus necesidades.
Manuel Olivera dijo que el taller fue todo un éxito, pues hubo mucho interés de la congregación. La actividad incluyó y resaltó el conocimiento tradicional.
El taller se llevó a cabo el pasado 21 de febrero en avenida Tamaulipas, colonia Benito Juárez, municipio de Tehuantepec, y fue impartido por el especialista americano Richard.
Este primer taller del año fue un proceso creativo donde se fusionaron técnicas ancestrales con metodologías de diseño moderno.
Con esta fabricación local y sostenible de la cocina, se busca promover la producción de piezas y accesorios utilizando recursos y materiales locales, reduciendo la dependencia de insumos externos y minimizando el impacto ambiental.
Estas cocinas previenen, enfermedades pulmonares e intestinales que son las de mayor incidencia entre la población. Los participantes que asistieron al taller empezaron a implementar en sus hogares estas estufas, un moderno sistema para cocinar sus alimentos y que les permitirá ahorrar leña.
Algunas familias cristianas ya cuentan con una cocina ecológica, diseño que, a diferencia del fogón tradicional, reduce 50 por ciento el uso de leña, lo que da un respiro a los bosques.
Desde hace algunos años, diversas asociaciones civiles en la región del Istmo comenzaron a trabajar con algunos protocolos; para esto, primero capacitaron a las familias, brindándoles asesorías y hasta apoyos con los trabajos de construcción de sus cocinas ecológicas.
