Piden a Profepa protección para el río de San Pedro Nolasco, Oaxaca | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Foto(s): Cortesía

Piden a Profepa protección para el río de San Pedro Nolasco, Oaxaca

Alexei García

Alexei García

En la calle Independencia de la capital oaxaqueña, específicamente enfrente de la sede de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), se dieron cita habitantes de la agencia de policía San Pedro Nolasco, que pertenece al municipio de Santiago Xiacuí, ubicado en la Sierra Norte. Enojados, pidieron la protección del río ubicado en San Pedro, pues indicaron que incluso han sido violentados por las localidades de Xiacuí y Capulálpam de Méndez.

Concepción Luna Leyva, agente de Policía de San Pedro Nolasco, informó que una parte del afluente se encuentra en el municipio de Xiacuí y otra parte en Capulálpam; además, que el mantenimiento del río comenzó desde el año 1985.

Luna Leyva, junto con los demás habitantes inconformes, presentó imágenes del afluente antes de ser intervenido; posteriormente se llevó a cabo una primera extracción por parte de las autoridades municipales, tras lo cual también tienen un registro de cómo fue afectada la zona.

Posteriormente, los habitantes inconformes realizaron un tequio para reparar los daños ocasionados por la extracción del material; el mencionado trabajo comunitario se realizó el pasado 3 de abril.

Denuncian agresiones en su contra

Fue el 7 de mayo cuando presuntamente las autoridades nuevamente intentaron realizar una extracción del material pétreo. Entonces, los 30 manifestantes indicaron que fueron objeto de violencia.

De acuerdo con uno de los presentes, quien prefirió el anonimato: “desconocemos por qué nuestro mismo municipio de Santiago Xiacuí pidió la ayuda para que fuéramos agredidos, golpeados y humillados. Ya basta de tantas humillaciones que nos hace nuestro propio municipio; nosotros venimos porque es una de las pocas áreas recreativas para todas las personas que han llegado ahí, un área natural; nosotros, en este momento estamos pidiendo esto, pero además de esto hicieron un ecocidio”.

Sobre el presunto tequio en donde participaron los municipios de Xiacuí y de Capulálpam, denunció: “un tequio se hace con palas y las herramientas necesarias dentro de un río; dentro de un río no vas a ocupar machetes y palos como ellos llevaban; las propias autoridades, el síndico municipal de Capulálpam de Méndez llevaba a su policía y su misma policía y el síndico municipal nos golpeó, a hombres y mujeres.

“Nosotros no somos provocadores, muestra de ello es que nosotros no llevábamos un machete; nosotros con la palabra, nosotros con los papeles en la mano; si estamos mal, que las instancias nos hagan saber, es un elemento super importante para la vida de nosotros, que es el elemento del agua, del fuego, de la tierra, lo que es el elemento del aire”, puntualizó.

Acusan nula actuación del representante del gobierno

Concepción Luna Leyva, agente de Policía de San Pedro Nolasco, informó sobre el representante del gobierno estatal, Domingo Fontánez, que no llevó a cabo las actividades para los que fue encargado, pues dijo:

“No ha hecho nada. Bueno, sí ha hecho algo para él, nada más llevarse los recursos que debería tocarles a las agencia y la verdad que no ha hecho bien su trabajo el señor, ha sido partidario de la autoridad de Santiago Xiacuí, solo por amistades, empatía, por muchas cuestiones que desconocemos, pero eso de que no haga bien su función el señor, esas son las consecuencias.

“Hace dos años se hizo un tramo carretero ahí en la comunidad; bueno, esto lo llevó a cabo la autoridad de Santiago Xiacuí; la autoridad hizo convenio, no sabemos con qué constructora y entonces ahí fue donde empezó la problemática más grande porque el saqueo fue desmesurado, limpiaron y llegaron hasta el fondo, incluso no tiene nada de agua”, aseveró Luna Reyna.

Exhiben omisión de autoridades

Informaron que el 15 de febrero del presente año, este grupo de ambientalistas acudieron a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) Pacífico Sur, en donde les señalaron que le correspondía a la Conagua del Golfo; no obstante, esta dependencia nunca contestó, indicaron.

Posteriormente acudieron a la Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable (Semaedeso), que mediante un documento reconocieron que hubo un impacto ambiental y fue turnado un escrito a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), quien realizó un recorrido e investigación y determinó que no era un río, sino un arroyo.

“El ecocidio que se dio, el saqueo del material pétreo no ha conservado nuestra riqueza natural, se está acabando”, finalizaron.