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Persiste guerra por agua en la zona Mixe de Oaxaca

A más de 10 días de reiniciado el conflicto, la tensión prevalece en la zona Mixe, por la disputa de un manantial que provee de agua a dos municipios, así como por presuntas invasiones de tierra.

 

Autoridades y comuneros de San Pedro y San Pablo Ayutla demandaron ayer la intervención urgente del gobierno de Oaxaca, a fin de evitar un derramamiento de sangre pues, aseguraron, sus vecinos de Tamazulápam del Espíritu Santo secuestraron y golpearon a una persona, que después liberaron.

 

 

El añejo conflicto resurgió el jueves 18 de mayo, en que los moradores de Ayutla decidieron bloquear al menos cuatro puntos carreteros, incluyendo la supercarretera Oaxaca-Istmo. Una semana después los retiraron a petición de las autoridades estatales, sin embargo, a la fecha no hay atención efectiva y la problemática podría desbordarse.

 

 

Daños cuantiosos

 

 

En un manifiesto, los habitantes de Ayutla denunciaron que los de Tamazulápam invadieron 150 hectáreas de tierra; dañaron viviendas de unas 10 familias así como tuberías de agua potable, además de dejar a sus pobladores encerrados en tres parajes de los que se apropiaron, Rancho Ardilla, El Capulín y Rancho Minas.

 

 

Desde hace varias décadas, ambos pueblos, ubicados en la región Sierra Juárez, mantienen una disputa agraria, que ha derivado en enfrentamientos en diversas ocasiones; la más reciente, a principios de abril de 2015.

 

 

La tarde-noche del 18 de mayo pasado resurgió la problemática, en que según Ayutla, Tamazulápam ingresó con violencia a territorio del primer municipio, a la vez cabecera distrital en la región.

 

 

Elena Aguilar, una de las habitantes de la comunidad perteneciente a la etnia Mixe, lamentó la escasa intervención de la Secretaría General de Gobierno de Oaxaca (Segego), pues se limitó a verificar la situación en el manantial, pero no la destrucción denunciada; además, envió un reducido número de policías para resguardar la zona en conflicto.

 

 

“Las personas afectadas en su mayoría mujeres no pueden regresar a sus terrenos y sus casas fueron destruidas. La situación es cada vez más tensa y ya un ciudadano de Ayutla fue secuestrado y golpeado por personas de Tamazulápam que siguen rozando y quemando grandes extensiones de bosque en los terrenos invadidos. Queremos evitar violencia pero la situación está a punto de desbordarse”, informó vía telefónica, tras detallar que ya se presentó la denuncia penal correspondiente.

 

 

Sigue violencia

 

 

Otro de los representantes, Héctor López Antonio, expuso que desde hace más de una semana tuvieron que recurrir a varios bloqueos carreteros para impedir que fueran atacados de manera violenta, pues sus vecinos podrían tener armas de fuego y desatar una agresión armada como ocurrió en el año 2004.

 

 

En el documento emitido ayer, los inconformes señalaron:

 

 

“Exigimos a las autoridades estatales y federales que de una vez por todas asuman su responsabilidad para que se haga la inspección y verificación de todos los daños en el lugar de los hechos y se emitan los dictámenes correspondientes para que se aplique la ley de acuerdo con el grado de responsabilidad, tanto de las autoridades municipales y agrarias de Tamazulápam como de los ciudadanos violentos que han respaldado y acompañado sus acciones”.

 

 

Recordaron que sus vecinos han mantenido históricamente una actitud violenta y han enfrentado conflictos con Santa María Tlahuitoltepec, Asunción Cacalotepec y Santa María Tepantlali. “Ante una actitud permanentemente beligerante, Tamazulápam ha roto la posibilidad de construir una relación armónica a través del diálogo”, expusieron, al demandar la intervención urgente del gobierno.