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Payasos se festejan y a la vez se capacitan

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Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

En medio de un mercado del entretenimiento donde las y los animadores de fiestas infantiles ganan terreno, payasos en Oaxaca comenzaron a festejar este martes su día con capacitaciones como la de maquillaje.

“Últimamente se ha perdido la esencia, no usan el traje. Los payasos decanos o viejos trabajan en pareja y hacen diálogos. Los payasos de ahora se han vuelto animadores”, crítica Pablo Miguel Martínez Ramírez, conocido como Payaso Maracas.

Festejos

Él es el principal impulsor de los festejos en Oaxaca que este miércoles incluye la octava caminata calenda que recorrerá las principales calles de la Ciudad de Oaxaca después de una misa a oficiarse a las 13:00 horas en el templo de Trinidad de las Huertas.

“La gente pide más animación, los niños están acostumbrados a que les avienten dulces y hay quienes se han hecho payasos siendo ayudantes, por eso se van a lo más fácil”, expresa desde una postura crítica.

En su caso, Miguel se convirtió en payaso hace 27 años, cuando ya tenía 37 años de edad. Ese había sido su deseo desde una infancia en la que no disfrutó de una fiesta infantil. Su entorno familiar era precario y Miguel era el tercero de 12 hermanos.

Participar en teatro desde los 14 años le facilitó exagerar sus expresiones una vez que se presentó frente a un público, precisamente en casa de un compañero con quien hacía teatro.

Parecer un payaso

Pero para Miguel el deseo de ser un payaso no fue suficiente: “Me costó trabajo. A mí me encantaba, pero no sabía ni pintarme”.

Si Miguel le ponía color a su rostro era con los labiales y maquillaje que tomaba de su esposa, hasta que años después el payaso Llantón le enseñó a maquillarse de cara blanca y comenzar a parecer uno.

Con el tiempo el maquillaje tipo Augusto -que resalta la boca y los ojos con blanco-, hizo que Miguel personifique cómodamente a Maracas, quien suele usar peluca o una boina, zapatos de gran tamaño, un pantalón abombado, playera de manga larga multicolor y chaleco.

“El maquillaje va dependiendo de la fisonomía de cada quien y complementa las expresiones como el asombro”, ya que el propósito de un payaso, recalca Maracas, “es que se rían de nosotros, de nuestras caídas o cachetadas simuladas”.

Risas a costa suya

“Tenemos que ser estúpidos para que se rían de nosotros”, dice sin dudas Jorge Luis Bracamontes, conocido como payaso Tontolín, el nombre artístico que usaba también su padre.

De los 57 años de edad que tiene, Jorge Luis asume que 52 ha sido payaso porque creció entre el ambiente teatral y cómico de las carpas itinerantes.

“Ser payaso es una labor que ha evolucionado mucho, pero también la creatividad se ha ido perdiendo; creen que comprarse una buena camioneta y sonido basta”, dice un hombre que también resiente las desventajas de un mundo del entretenimiento sin prestaciones sociales.

Después de 16 años de vivir con diabetes, a Jorge Luis le salió una llaga debajo del dedo gordo del pie dereUna misa, calenda y un show público para festejar su día..

Ya repuesto de esa situación médica, se cayó de su motocicleta y se fracturó tres dedos del pie izquierdo, pero le debieron amputar dos.

“Es una actividad muy bonita, pero tiene sus desventajas, no tenemos prestaciones”, reconoce Jorge Luis.

Combinar dos facetas

A diferencia de él, a sus 31 años, Fiuzhita puede combinar su trabajo como payasa los fines de semana y entre semana ser empleada de gobierno.

Aunque estudió criminología, ser hija del payaso Maracas le hizo desear dejar de sólo pintar caritas y ayudar a poner música para independizarse y tener su propio show.

“Combino las dos personalidades, el fin de semana me transformo y me olvido todo”, muchas veces del dolor de perder a un familiar y asistir al funeral de su abuela paterna, caracterizada, porque ese mismo día tenía un show en una fiesta infantil a la que no llegaban los invitados.

Transmitir emocione

Para Jessica Rivera, quien hace apenas cuatro meses comenzó a presentarse como payasa Jessilu, lo más difícil es transmitir emociones, pues no basta con “saber y poder pararte frente a un público”.

Jessica, dos años mayor que Fiuzhita y madre desde los 18 años, conoció el mundo del entretenimiento por su expareja, a quien ayudaba pintando caritas, amenizando el momento de partir el pastel y las piñatas.

“Conozco al payaso de rutinas, acrobacias y malabares, yo apenas estoy aprendiendo y quiero hacerlo con mucho respeto”, expresa orgullosa de comenzar a pertenecer a un mundo del entretenimiento que busca dignificarse.

Cómo celebran su día los payasos y payasas?

Este miércoles 11 de diciembre habrá una misa a las 13:00 horas en el templo de Trinidad de las Huertas.

A las 14:00 horas se realizará una calenda que recorrerá las calles de González Ortega, Morelos, García Vigil, Independencia y Santos Degollado. 

Cerrarán los festejos con un show abierto al público en el que participarán 12 payasos.

LA FECHA:

En el mundo el 5 de Noviembre se festeja a las y los Payasos, pero en México es el 10 de Diciembre. 

Esta fecha se instituyó en el año 2012.

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