La historia se repite al cierre de cada jornada de movilizaciones magisteriales en la entidad: las aulas se reabren, pero el tiempo perdido parece irrecuperable. Emilio Montero Pérez, director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), admitió abiertamente la fragilidad del sistema educativo estatal frente a los paros sindicales, calificando la recuperación de los días de clase perdidos como un panorama "muy complejo".
La suspensión de actividades por motivos sindicales ha vuelto a poner bajo presión el cumplimiento del calendario escolar, un problema que el propio titular del IEEPO reconoce como una constante ineludible en el estado.
Una "pregunta obligada" sin respuesta sencilla
Lejos de discursos triunfalistas, Montero Pérez asumió que el rezago en las aulas tras las protestas de la Sección 22 es una realidad que no se puede ocultar.
"Es un tema que está a la vista de todos, un tema muy complejo. Es la pregunta obligada después de cada culminación de jornada de lucha del Magisterio Oaxaqueño", manifestó el funcionario, evidenciando el desgaste cíclico que sufre el sector.
El director del instituto explicó que la vía institucional se limita a entablar el diálogo tanto con las cúpulas gremiales como con las bases en las escuelas, en un intento por amortiguar el impacto en los estudiantes. "Se hace el planteamiento a la dirigencia, se hace el planteamiento a los maestros, siempre tratamos de que se puedan recuperar los días perdidos", detalló.
El exhorto frente a semanas perdidas
Sin embargo, el optimismo oficial choca con la realidad del calendario tras periodos prolongados sin clases. Al evaluar el escenario actual, tras las recientes semanas de suspensión, el titular de la política educativa en Oaxaca fue tajante al anticipar que las soluciones no serán mágicas ni inmediatas.
"Lo anticipamos después de las semanas de suspensión de actividades por esta jornada sindical: la conclusión es muy complejo, pero el exhorto está", remató Montero Pérez.
Con esta declaración, el IEEPO deja en claro que, aunque institucionalmente se mantiene la exigencia y el llamado a los docentes para regresar el tiempo a los alumnos, la estructura del conflicto magisterial en Oaxaca vuelve a dejar el cumplimiento del plan de estudios en un terreno de profunda incertidumbre.
