Citlalli López
Para las familias oaxaqueñas el cierre del 2021 y el arranque del 2022 se establece en un contexto difícil por el crecimiento de la inflación, es decir el encarecimiento de los productos y servicios.
Económicamente hablando cada año es más complicado que el anterior, sin embargo, en este el nivel inflacionario alcanzó niveles no vistos desde hace varios años, señaló la economista y catedrática de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Ana Luz Ramos Soto.
“El gobierno federal está preocupado por el número de pobres que ha incrementado y al interior de los estados la preocupación está enfocada sobre la región sur sureste: Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Tabasco en cuestión de condiciones de pobreza; segundo el desempleo está aumentando en el sector privado por la pandemia y en el público por el cierre de algunas dependencias”, destacó.
El problema -dijo- es estructural y de políticas públicas conjuntado con las consecuencias de la pandemia que ha llevado al cierre de pequeñas y medianas empresas.
"Pobreza laboral"
A lo anterior hay que agregar el crecimiento de la pobreza laboral debido al alza de los productos de la canasta básica.
“Vemos un aumento de pobreza laboral, que quiere decir que los sueldos que perciben las familias al interior de los hogares, no logran cubrir las necesidades básicas del hogar”, puntualizó.
La especialista en materia económica destacó que ante este panorama las familias tienen que adoptar medidas que les permita generar ahorros a partir del cambio en los hábitos de consumo.
“Algunas personas podrían decir: en qué aspecto es el ahorro si no podemos ahorrar porque no nos alcanza. Aquí hay que diferenciar las necesidades básicas a un satisfactor, por ejemplo, una necesidad básica es tomar agua y un satisfactor es un refresco, entonces lo que podemos hacer en un momento determinado es el ahorro en el cambio de hábitos de consumo: consumir lo que produce nuestra economía, no comprar productos importados, si no necesito ropa porque tengo, no la compro”, expuso.
Por otro lado -agregó- la cuesta de enero del 2022 será una de las más difíciles de los últimos diez años, principalmente generada por la pandemia del virus SARS-CoV-2 (COVID-19).
De acuerdo con la más reciente encuesta del 2021 levantada por Banxico (Banco de México), la inflación cerrará el 2021 con 7.63 por ciento, para el cierre de 2022 se espera una tasa de 4.36 por ciento y para el 2022 un nivel de 3.72 por ciento.
“Vemos un aumento de pobreza laboral, que quiere decir que los sueldos que perciben las familias al interior de los hogares, no logran cubrir las necesidades básicas del hogar”.
Ana Luz Ramos Soto
Catedrática de la UABJO
