Nadia Altamirano Díaz
Padres y madres de al menos una treintena de pacientes con cáncer del Hospital de la Niñez Oaxaqueña Doctor Guillermo Zárate Mijangos, escucharon de voz del director, Roberto Salvador Luna Cruz, que su única alternativa es conseguir el dinero para pagar los estudios y tratamientos que no puede absorber la institución.
“Nos dijo que es muy difícil, que le tenemos que buscar por otra forma, con fundaciones o hacer otras cosas para recaudar dinero”, expresó Catalina Gaspar Gaspar, madre de Demetrio, un adolescente de 17 años que en 2018 recibió el diagnóstico de leucemia linfoblástica aguda.
Como un intento de inconformarse y hacer saber al director del Hospital de la Niñez que la problemática que se enfrenta en los años recientes es muy grave por la falta de medicamentos e insumos tan básicos como jeringas, un grupo de padres y madres buscaron una reunión con Salvador Luna, pero no consiguieron nada.
“Nos dijo que este martes tiene una reunión con personal del Insabi (Instituto de Salud para el Bienestar) en la Ciudad de México para ver qué tanto nos puede apoyar y qué tanto no”, una respuesta que a Catalina no le resuelve los problemas para la atención de Demetrio.
“Tengo que ver cómo juntar dinero para pagar los estudios, para mi pasaje, para mi hijo, es una situación difícil, tengo que ver la manera de conseguirlo”, expresó decepcionada de que ningún candidato o candidata a la gubernatura se comprometa con el tema de la salud, sobre todo de las niñas y niños con cáncer.
A dos horas o más de distanciaEn su caso, como Demetrio está en vigilancia, debe pagar mil 100 pesos para que el Hospital le realice un ultrasonido abdominal y un electrógrama para descartar daños por la quimioterapia.
Para Catalina y Demetrio las cosas se complican porque viven en Santa Inés del Monte, un municipio que está a 29 kilómetros de San Bartolo Coyotepec, donde se ubica el Hospital de la Niñez, pero con transporte escaso.
“Si hay (transporte) me tardo hora y media o hasta dos horas en llegar al hospital, pero si no hay, a veces espero tres o cuatro horas un taxi colectivo o camioneta de carga que nos recoja”, narró.
Además, ella depende de la venta de leña y el campo, “no tenemos un trabajo esencial donde ganemos cada semana o quincena, no hay trabajo aquí”.
Por parte del director del Hospital de la Niñez no ha habido interés de hablar sobre las inconformidades de familiares de pacientes pediátricos ni de las condiciones financieras ni de abasto.
