SAN PEDRO POCHUTLA, Oaxaca.- Hace aproximadamente cinco meses, el maestro Eusebio Villalobos Labastida, reconocido pintor pochutleco, aceptó realizar un nuevo mural en el palacio municipal de San Pedro Pochutla, luego de que el edil Víctor Cruz Vásquez decidió unilateralmente, sin consultar al cabildo, destruir el que ya existía desde hace 17 años, como parte de una remodelación del edificio municipal, que tampoco fue consensuada.
Dice don Eusebio, que por el gran amor que siente hacia su pueblo y con la palabra empeñada de parte del munícipe como única garantía del pago a su trabajo, inició su labor, primero, pintando un mural de la maestra Petra Valle, ícono de este lugar, en la Casa de la Cultura del mismo nombre, y continuaría con la encomienda de plasmar honor y gloria de Pochutla en el nuevo mural que se localizaría en la pared, frente a las escaleras que conectan las dos plantas del palacio de gobierno.
Eusebio Villalobos, artista plástico, lamenta el desdén de las autoridades hacia su trabajo y la falta de pago a su obra.
Abaratan su trabajo y ni así le pagan
Explica que el trato realizado entre las partes era que el artista sólo cobraría la mitad del costo de la obra, pues había aceptado la propuesta de ofrecer parte de su trabajo como tequio; por ello, de 300 mil, que cobraría inicialmente, el costo de los dos murales quedó en 150 mil, de los cuales, se le tendría que haber entregado la mitad (75 mil pesos) para la compra de material y contratación de ayudantes.
A varios meses de haber iniciado su labor y con verdaderas dificultades para concluir el primer mural pactado, asegura el artista que ahora la obra principal está casi abandonada porque el edil no le cumplió con el pago para la compra de material, y el poco dinero que recibe le es entregado a cuentagotas, lo que complica y alarga un trabajo que ya debería estar terminado.
Un viacrucis para que le retribuyan
Señala que las trabas para el pago a su trabajo escalaron cuando de buenas a primeras, Víctor Cruz le notificó que ahora quien cubriría el costo de los murales sería el constructor de la obra de remodelación, quien al ser requerido para solventar los gastos, se negó a asumir tal responsabilidad.
Desesperado y decepcionado ante los inconvenientes y la falta de cumplimiento de parte del edil, Eusebio Villalobos explica el viacrucis por el que ha tenido que pasar para elaborar una obra de arte que pretende heredar como legado para la cultura de Pochutla.
“Quiero dejar algo a mi pueblo”
Aún con recursos limitados, el pintor pudo concluir un mural en la casa de cultura y varios detalles pictóricos más en el interior.
“Quiero dejar algo a mi pueblo, por eso estoy haciendo el trabajo por 300 mil pesos, dando la mitad de tequio (150 mil); se comprometieron a darme la mitad de adelanto y yo no veo claro con la autoridad. Estoy parado porque no tengo el recurso necesario; requiero dos ayudantes y material suficiente, y no puedo avanzar, es para que ya hubiera terminado el frente por lo menos”, relató el artista.
En total, dice el pintor que ha recibido 40 mil por adelanto de los dos murales (uno de ellos ya terminado), cuando a estas alturas ya debería haber percibido al menos 75 mil pesos para compra de pinceles, pintura y pago de ayudantes.
El maestro recuerda cómo hace casi 18 años, un grupo de artistas encabezados por el pintor José Ángel del Signo Guembe cotizaron el mural que apenas hace unos meses fue destruido, por 800 mil pesos, por lo que no se explica por qué ahora que sólo cobrará lo mínimo por su trabajo, no se le ha pagado.
Subestiman al artista
La innegable calidad de la obra pictórica de Villalobos Labastida, que le ha valido reconocimientos varios en la Costa y fuera de ella, contrasta con la forma en que el artista ha sido subestimado por funcionarios que al parecer, desconocen no sólo la cultura, sino también la historia del lugar que gobiernan y habitan.
“Sólo quiero que la gante sepa que si no avanzo en este trabajo no es por mi culpa, yo quiero hacerle un homenaje a Pochutla y plasmar en esta obra lo mejor de sus costumbres e historia”, refirió.


