Pasar al contenido principal
x

Edad, sexo y características demográficas inciden en cómo se envejece

edad-envejecimiento
Foto(s): Emilio Morales Pacheco
Nadia Altamirano Díaz

El envejecimiento en una persona inicia a los 25 años, cuando la piel alcanza su volumen máximo y es ahí cuando comienzan las pérdidas que para la geriatra Guadalupe Castillejos Peña son diferenciadas para hombres y mujeres, pero también para quienes viven en zonas rurales o urbanas.

“A los 25 años el órgano más importante de nuestro cuerpo, que es la piel, alcanza su madurez y a los 26 años que envejece el riñón llegamos también al pico de la madurez cerebral” que a falta de ejercicio físico y mental, junto con el ritmo de vida, la alimentación y la menopausia o la andropausia inciden en qué tipo de enfermedades se desarrollan en la adultez.

“La edad y el sexo influye en algunos factores de salud”, reconoce la geriatra por el Hospital General de México. Que la persona viva en área urbana o rural es otro factor importante a considerar, pide la especialista.

“Las personas del campo tienen mayor actividad física y condición en cuanto a salud se refiere y patologías más controladas”, a diferencia de quienes por estar en la urbanización “abusamos de la alimentación, somos más sedentarios y tenemos más factores de estrés”, agrega.

Bajón hormonal

 

Si a estos factores se añade el descontrol hormonal que implica para una mujer la llegada de la menopausia -entre los 45 y 55 años, en promedio-, son ellas quienes pierden la protección inmunológica a las enfermedades cardiovasculares al bajar sus niveles de estrógenos.

“La menopausia es un punto continúo para las mujeres, marca el ciclo reproductivo, pero también variantes que modifican muchos factores de absorción, como al calcio a nivel de huesos y la protección cardiovascular porque el sistema inmunológico tiene menos capacidad de protección”, detalla.

Cuando la geriatra adscrita al Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso analiza por qué en Oaxaca las mujeres tienen 6.6 años más de esperanza de vida en comparación con los hombres, tiene relación con la cultura y la psique-

“Los hombres casi nunca acuden a consulta si se trata de un chequeo de rutina, sólo cuando se enferman”, en cambio las mujeres, con todo y que se dejan para último momento, “son las que más acuden”.

Y recalca: “Los hombres se enferman mucho más y con la andropausia -disminución de las capacidades sexuales con la edad- la tienen un poquito peor, porque enfrentan obesidad que les predisponen a otras enfermedades”.

Además, una constante en hombres es la transgresión dietética, es decir no comen a sus horas y sus alimentos están saturados en grasas, hidratos de carbono y bebidas azucaradas, sin contar la falta de apego a fármacos cuando tienen una enfermedad y un sedentarismo mayor al que enfrentan las mujeres.

“Las hormonas en ellos, como los estrógenos, también bajan con la edad, pero no enfrentan tantos casos de osteoporosis porque por sus actividades realizan más ejercicios de resistencias, aunque no se ejerciten propiamente”, agrega.

Hipertensión, dislipidemias -triglicéridos y colesterol alto) y sus complicaciones como infartos cardiacos y cerebrales, junto con insuficiencias cardiacas son las problemáticas que en los hombres reducen su esperanza de vida.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.