Alejandrita tenía 4 años cuando una bala perdida le quitó la vida | NVI Noticias Pasar al contenido principal
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Foto(s): Cortesía

Alejandrita tenía 4 años cuando una bala perdida le quitó la vida

Citlalli López Velázquez

Alejandrita tenía sólo cuatro años de edad. Ella cenaba con su familia cuando grupos delincuenciales abrieron fuego en las calles de Santo Domingo Tehuantepec.

Una bala le arrancó la vida.

“Te fuiste primero… espérame ahí, del otro lado de las aguas oscuras, algún día nos volveremos a encontrar”, escribió su padre Alejandro Rodríguez en una carta de despedida.

La familia había ido a cenar en una taquería cerca de una terminal de autobuses en donde personas armadas ejecutaron a Rosario V.P de 24 años de edad.

En el hecho “una bala perdida” alcanzó a la pequeña.

Santo Domingo Tehuantepec es uno de los municipios más violentos en Oaxaca.

Tan sólo de enero a mayo de 2022, a nivel estatal ocupó el cuarto lugar por número en homicidios dolosos de hombres con 17 casos registrados por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO).  

La lista la encabeza Juchitán de Zaragoza con 21, le sigue Oaxaca de Juárez con 19 y Santiago Pinotepa Nacional con 18.

El alto grado de violencia por la presencia de armas de fuego han colocado en vulnerabilidad a niñas, niños, adolescentes y mujeres.

"Me dueles por todas partes" 

Tras el asesinato de Alejandrita, como cariñosamente la llamaba su familia, su padre publicó en redes sociales una carta en la que expresa el dolor ante su asesinato:

“Me dueles por todas partes. Te imagino ahí solita, en tu tumba, sin quien te prepare tu café con galletas marías, sin quien te prepare tu lechita, sin nadie que pueda acostarse a tu lado. Abrázame papá, me decías, abrázame fuerte, más fuerte. Toda tú eras solo amor, un ser de amor, que suerte la mía me decía a mí mismo al tener una niña tan amorosa como tú, tan cariñosa, tan linda. Nunca fui más feliz que cuando estabas a mi lado, dejé siempre todo para acudir a tu llamado siempre que escuchaba tu dulce voz gritarme “papá”".

“Aun no puedo creer que te arrancaron de mis brazos, con tanto odio te quitaron de mí, de nosotros, tu familia, la cual siempre nos dijiste que te gustaba. Todo me recuerda a ti, no puedo quitarte de mis pensamientos. ¿Por qué te fuiste mi madre? ¿Por qué decidiste tú tomar esas dos balas por nosotros? Tan grande era el amor por tu familia que te sacrificaste, me dijo hoy tu mamá, que no puede creer al igual que todos esta terrible pesadilla que estamos viviendo sin ti”.

“Tanto faltaba por vivir contigo, tantas cosas que quería enseñarte de este mundo, se me partió el alma cuando vi llegar las flores a tu velorio, flores que debiste recibir en tus quince años, en tu graduación, en tu boda, no en tu entierro a tus cinco añitos vida mía. Pórtate bien hija mía en donde quiera que estés. Se una niña buena. Comete todas las paletas magnum del mundo, todas las palomitas que quieras, todos los rollos de galletas María que desees, todos los hot cakes que se te antojen. Se feliz. No temas a la oscuridad. No temas a los truenos. Siempre mi corazón estará pendiente de ti”.