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Afecta contaminación auditiva a ciudadanos, ley quedó en el olvido

Alexei García 

“Todo sonido que, por su timbre, intensidad o duración, moleste o perjudique a las personas”, es la definición de ruido contenida en la Ley del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente para el Estado de Oaxaca, publicada en el Periódico Oficial el 23 de noviembre de 2019.

El artículo 7 de dicha Ley establece que a los municipios les toca “la aplicación de las disposiciones jurídicas relativas a la prevención y control sobre la contaminación por ruido, vibraciones, energía térmica, radiaciones electromagnéticas y lumínica y olores perjudiciales para el equilibrio ecológico y el ambiente…”.

Además en el Capítulo V, Sección 1 denominado “De la prevención, control, prohibición, infracción y sanción de la contaminación generada por ruido”, específicamente en su artículo 177 se establece que “los Ayuntamientos, deberán prever acciones y objetivos específicos en sus respectivos Programas relacionados con el medio ambiente, sobre la prevención y control de la contaminación ocasionada por ruido”.

Contaminación auditiva

Además, de acuerdo con el estudio “Ruido en la ciudad. Contaminación auditiva y ciudad caminante” del Colegio de México (Colmex), es necesario distinguir entre sonido y ruido.

“El sonido tiene una armonía, un mensaje y un tiempo, mientras el ruido carece de estos elementos. Existe una amplia diversidad de definiciones sobre sonido y ruido, pero todas de alguna manera desembocan en que el ruido es cualquier sonido (incluso la música) que perturba al ser humano y el desarrollo de sus actividades”, indica.

Y continúa: “El ruido es aquel que interrumpe nuestra comunicación, es ajeno a nuestro interés, causa molestia, es nocivo, desagradable, y por tanto contamina nuestro ambiente”.

Determina que el exceso desmedido de ruido da lugar a otro tipo de contaminación ambiental que no es tangible, pero que se percibe entre las y los ciudadanos.

“Esta contaminación, qué llamamos auditiva, afecta el ambiente y el paisaje sonoro de ciudades, paradójicamente de forma discreta, pero con importantes repercusiones en la salud y calidad de vida de las personas”, puntualiza.

Daños en la salud

“En relación con la calidad de vida, la contaminación auditiva produce importantes afectaciones a la salud. Los especialistas han determinado que la exposición a niveles altos de ruido puede llegar a producir pérdida de audición y, en algunos casos, ésta puede llegar a ser irreversible”, aseguran especialistas del Colmex.

Los problemas van “desde alteraciones al sistema circulatorio y nervioso, hasta tensión muscular, cambios hormonales, incremento de la presión arterial y fallas cardiacas, trastornos en el proceso digestivo y problemas durante el embarazo”.

Y “otros malestares de tipo psicológico incluyen alteración del sueño, estrés, baja concentración y disminución del desempeño laboral y físico. Asimismo, nerviosismo, fatiga e inestabilidad emocional”.

Leyes son letra muerta: Oaxaqueños

De acuerdo con doña Olga, que tiene su vivienda en la colonia Reforma y ahí ha vivido por 30 años, el ruido cotidiano le ha afectado su audición.

“Como vivo en una calle muy transitada se escuchan mucho los cláxones, las sirenas, los choques, gritos y demás ruidos que proceden de la calle, entonces le tengo que subir a la televisión”, dijo.

“Mi familia al hablarnos ya no nos escuchamos, tenemos que gritar o hablar fuerte para poder escucharnos. La contaminación auditiva en este lugar es muy desgastante”, puntualizó.

“No se aplican las leyes en Oaxaca de Juárez en contra de la contaminación auditiva”, recalcó. “Le diría a las autoridades que apliquen las leyes contra la contaminación auditiva porque logra afectarnos como persona”, finalizó.

Don José, esposo de doña Olga, dijo: “Las leyes solo quedan en eso, en reglamentos escritos pero que no se aplican en realidad. Letra muerta”, finalizó.