"Sofía Castro Ríos es una timadora de la que no queremos saber absolutamente nada. Y para muestra un botón: el proyecto para la creación en San Carlos Yautepec, de una envasadora que hace años promovió para darle valor agregado al mezcal a granel que se produce en la región, 'abortó' porque como por arte de magia desapareció los recursos que le dieron para la creación de la planta", señaló Juan Cruz Miguel.
El delegado comunitario de San Pedro Leapi, e integrante de la Unión de Pueblos y Comunidades Indígenas de Yautepec, explicó que la planta de mezcal fue una idea que Sofía Castro vendió a muchos indígenas que inocentemente creyeron en ella.
Se trata de un proyecto viciado de origen, porque se dijo que la envasadora tendría un costo de 37 millones de pesos, pero se ignora qué pasó con los recursos.
Fue un proyecto en opacidad, agregó, porque mientras unas versiones apuntan que la señora se quedó con el dinero, otros comentan que fue facturada en 2016 por un monto de cien millones de pesos.
La realidad es que de esa envasadora sólo existe un cascarón en la orilla del pueblo, y en su momento, Sofía Castro Ríos entregó el control del proyecto a su hermano José, a quien por diversos medios promovió como el representante de los productores de agave y mezcal de la región, señaló.
No obstante esa ofensa a los paisanos de San Carlos Yautepec, Sofía Castro Ríos impuso como administrador municipal en ese lugar a Héctor Becerril Morales, para controlar los recursos públicos etiquetados para el municipio.
"Resulta una oportunidad muy apetitosa, porque estamos hablando de 40 millones de pesos por año", aproximadamente, señaló.
