“Me van a secuestrar; ya me amenazaron, pero no les voy a dar nada porqué después me van a seguir extorsionando”, esa era la expresión del empresario ferretero y miembro fundador de los bomberos voluntarios de Tlacolula de Matamoros, Gabriel Marino G.M., de 52 años de edad.
La amenaza de los delincuentes se cumplió. El sábado fue levantado por sujetos armados que lo llevaron a la carretera a San pedro y San Pablo Ayutla, Mixe y tras asesinarlo lo amarraron de pies y manos y envuelto en una cobija lo metieron a su camioneta y lo desbarrancaron.
Ese día, Gabriel Marino, cerró su negocio ubicado en el centro de Tlacolula de Matamoros, pero de ahí nadie supo más de su paradero, por lo cual durante la noche su familia empezó a preocuparse.
El domingo, a las 14:30 horas, los elementos de la policía municipal de Tlacolula de Matamoros fueron alertados de la desaparición del empresario altruista, quien fue integrante de la Cruz Roja y después unos de los pilares parar formar bomberos voluntarios en la comunidad.
Policías y pobladores empezaron a buscar a Gabriel Marino, pero los resultados eran nulos.
Sin embargo, a las 17 horas, una persona que circulaba en la carretera a San Pedro y San Pablo Ayutla, Mixe, tomó una fotografía que se observaba una unidad de motor al fondo del barranco, por lo cual al sitio se trasladaron los elementos de la policía vial del estado, municipal e integrantes del cuerpo de bomberos.
Al arribar al lugar confirmaron que la unidad de motor marca Nissan tipo estacas era del empresario, socio de una empresa de transportistas y en el interior un cuerpo envuelto en una cobija, atado de pies y manos.
La zona fue acordonada por los elementos de la policía municipal y pidieron la intervención de los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones para realizar las diligencias.
Por tratarse un asesinato, los elementos policíacos dieron intervención al área de alto impacto para tomar conocimiento del caso.
Tras las diligencias, los integrantes del cuerpo de bomberos voluntarios de Tlacolula de Matamoros procedieron al rescate del cuerpo de uno de los fundadores de la agrupación de rescate y ayuda.
Siempre apoyando al prójimo
Gabriel Marino estuvo como integrante de la Cruz Roja, pero después junto con otros voluntarios formaron bomberos voluntarios y la unidad municipal de Protección Civil en esa comunidad.
En muchos auxilios, Gabriel Marino, llegaba para apoyar en las labores de ayuda a la ciudadanía y por lo cual ahora exigen localizar a los presuntos responsables.
Hace algunos meses comentó a sus amigos: “me han llamado para extorsionarme, me han dicho que me van a secuestrar, pero no pasa nada, sé que me van a matar”.
Pero también comentó que el día en que lo secuestraran, no iba a pagar nada porque después lo seguirían extorsionando.
“Los delincuentes operan y la Fiscalía (General de Justicia) no investiga”, dijo un integrante de la agrupación de bomberos, tras el secuestro y homicidio.
Durante la noche de ayer fue velado y hoy será llevado al panteón municipal de Tlacolula de Matamoros para darle cristiana sepultura.
Los familiares y ciudadanas exigen que se investigue el crimen con la finalidad de localizar a los responsables.


