¡Leen a Marx, pero Arriaga!
Se volvió una mantra entre los burócratas asumir que eran ellos y no el puesto el que les daba cierta preponderancia entre los que por alguna u otra razón tenían que acudir para requerir el cumplimiento de sus funciones alcanzando niveles de verdadero paroxismo como cuando en una mañana aciaga escuché de viva de voz de uno de los destacados miembros del museo del horror espetarle a una cacica en desgracia “qué difíciles esto del poder” no solo como broma o venganza por los años en que esa mujer abusó de sus supuestos representados, sino como una plena vanagloria del poder efímero que no hemos podido cambiar a los que deberían ser auténticos servidores púbicos. Ahora con el grupo en el poder, con sus contadas excepciones, pareciera que el ánimo que los impulsa y los infla es el pensar y actuar como si el lugar que ocupan les legitima su desconocimiento tal vez amparados en la ya tristemente célebre sentencia de su líder que extraer petróleo no era algo complejo pues solo bastaba con abrir un hueco o que gobernar no tiene ciencia y ya ve usted generoso lector lo que eso nos ha costado y lo que nos falta por costar.
Y solo baste mencionar alguno que otro improperio que han cometido en perjuicio de la población, de la pluralidad y de la relación con otros países, grupos, ciudadanos y casi todos aquellos que tienen y exponen conceptos y formas distintas de concebir la convivencia social y el derrotero que México puede tener de acuerdo a sus marcos de referencia y de sus ideologías que las califican de ultraderecha, neoliberales, prianistas y demás epítetos olvidando como lo he comentado en otras colaboraciones que si hay algo seguro en la administración pública es que los grupos en el poder se terminan más temprano que tarde. Así recientemente hemos escuchado y visto en las conferencias oficiales ante el acecho, presión creciente y amenazas abiertas del imperio para que se proceda contra los políticos actuales señalados como coparticipes del crimen organizado de acuerdo al convenio de extradición vigente entre los Estados Uidos y México, posiciones oficiales que van desde la negativa a acatar los términos de ese convenio, exigir pruebas apelando a su escasa existencia hasta una posición de aparente defensa de oficio de los señalados bajo el argumento que deben ser en todo caso investigados por las instancias competentes mexicanas sin que no solo hayan procedido sino que incluso declaran que no hay alguna investigación sobre ellos ni mucho menos señalamientos que los inculpen.
Cuando pensábamos que ya se habían alcanzado niveles de enfrentamiento entre los países como pocas veces ha sucedido en los útimos años, ahora estamos sin relaciones con Ecuador, tener las mínimas con Perú, fricciones con Argentina, alejamiento de Guatemala, señalamientos del gobierno Colombiano, exclusión con cierto privilegio a nuestro favor del nuevo bloque impulsado por los EU contra el narcotráfico y los cárteles y la declaración poco diplomática y hasta donde podemos saber fehacientemente poco veraz que “Hay países que, como los Estados Unidos, por ejemplo, que es una potencia económica, pero no es una potencia cultural… Y en México, pues somos una potencia cultural”. Asegurando que ello se debe a la herencia de los Pueblos Originarios en que ubican una visión que en antropología se puntualiza como nativismo y en una visión ideológica del populismo que necesariamente tiene que sustentar una buena parte de su posición de privilegio en el poder por medio de glorificar un pasado adosado a la versión tan en boga que como México no hay dos.
Como parte de la generación de la que algunos de sus miembros son destacados lideres y gobernantes actuales, prohijé una posición antimperialista, critica de sus guerras como las de Vietnam, los asedios a la otrora revolucionaria Cuba, a la Nicaragüita de mis amores, al capitalismo salvaje del cual es su principal representante, a la usurpación de la voluntad popular en el mundo a través de impulsar golpes de estado o elecciones fraudulentas y también como decía el Maestro Julio Córtazar bastante cronopio: Mitad Beatle y mitad Che Guevara. Cómo obviar sin caer en la ignorancia supina que los Estados Unidos es el País que ha obtenido el mayor número de premios Nobel lo mismo en Física, Química, Medicina, Literatura o, Economía, cómo dejar de lado que cuenta con las mejores universidades del mundo donde por cierto en una de ellas estudió la actual ejecutivo y por fortuna becado por sus altas calificaciones Diego uno de los orgullos de mi optimismo y el ITM, que inventaron la bombilla eléctrica, el teléfono, internet, el jazz, el blues y sus poetas, sus poetas malditos Whitman, Poe, Bukowsky: Y mientras aquí, negando la consulta y justificando proyectos etnocidas como el del amoniaco en tierras de los Yoree- Mayos y otros tantos.
