En un nuevo giro del caso que involucra a exfuncionarios de Sinaloa, Enrique Díaz, quien se desempeñó como secretario de Finanzas en la entidad, habría decidido entregarse voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos, convirtiéndose en el segundo implicado en hacerlo dentro del grupo de diez personas requeridas por el Departamento de Justicia.
De acuerdo con reportes citados por medios nacionales, el exfuncionario enfrenta señalamientos por presuntos delitos relacionados con conspiración para el tráfico de drogas y posesión de armas, en el marco de una investigación federal que lo vincula con supuestas redes del crimen organizado.
Las acusaciones sostienen que Díaz habría actuado como enlace entre actores políticos y líderes criminales, además de participar en la transmisión de información durante el proceso electoral en Sinaloa, particularmente en la campaña de 2021. También se le atribuyen movimientos financieros y adquisición de bienes de alto valor en un periodo de crecimiento acelerado de su patrimonio.
Según la investigación citada en documentos judiciales de Estados Unidos, otros nombres de exfuncionarios y autoridades locales continúan bajo observación dentro del mismo caso, mientras avanzan los procesos legales en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
El expediente forma parte de una investigación más amplia en la que también se han visto involucrados otros exservidores públicos del estado, en medio de señalamientos que han generado tensión política y expectativa sobre posibles nuevas detenciones o solicitudes de extradición.
