- Según el Banco de México la caída anual registrada es de 5%
Por La Jornada
Entre enero y septiembre, el flujo de remesas que llegan a México, en su mayoría desde Estados Unidos, registró una caída anual de 5 por ciento, de acuerdo con cifras oficiales del Banco de México (BdeM). El retroceso contrasta con el dinamismo observado en los últimos años y ha abierto espacio a distintas interpretaciones sobre sus causas.
Analistas del sector financiero entrevistados por este medio descartan que la baja esté relacionada con un supuesto subregistro de los nuevos participantes digitales que operan en el sistema financiero.
Explican que cualquier transferencia que entra al país por vías formales –bancos, fintechs o empresas especializadas– queda registrada automáticamente en la balanza de pagos del banco central.
Los especialistas atribuyen la disminución a los efectos de las políticas migratorias que ha puesto en marcha Donald Trump en Estados Unidos, las cuales han modificado montos, condiciones laborales y patrones de envío entre la comunidad mexicana en ese país.
Si bien reconocen que existe un componente marginal de envíos por medios alternativos, como criptomonedas –que no quedan registradas–, apuntan que su peso es mínimo y no tiene incidencia en la caída reportada por el instituto central.
El flujo de las remesas
De acuerdo con la última información presentada por el BdeM, de enero a septiembre, al país ingresaron 45 mil 681 millones de dólares por el concepto de remesas familiares, monto 5.54 por ciento menor si se compara con lo reportado en el mismo periodo del año pasado, que fueron 48 mil 359 millones de pesos. En total, señalan las estadísticas del instituto central, se han realizado 116 millones de operaciones y casi la totalidad (115 millones de ellas) son transferencias electrónicas.
Todo pasa por el BdeM
“En sentido estricto, todos los intermediarios financieros, incluyendo las fintech o quienes operan como transmisores de dinero, están obligados, por ley, a reportar las transacciones o transferencias al Banco de México o a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Todo flujo que entre al país se contabiliza”, indicó James Salazar, analista del sector económico.
Detalló que, sin importar el medio o método de envío, las transferencias de las empresas que están constituidas formalmente en México entran en la balanza de pagos “y en ese sentido, las caídas que hemos observado este 2025, no se explica porque haya cambiado el método de envío”.
Álvaro Vértiz, especialista del sector financiero y socio de DGA Group, explicó que las nuevas plataformas digitales como las criptomonedas o transmisoras de dinero, influyen “de manera moderada en la caída aparente de remesas, al desviar flujos de canales tradicionales no registrados en estadísticas oficiales, aunque no son el factor principal.
“Se estima un impacto de 3 por ciento del volumen total de remesas en 2025 que se gestiona por medios distintos a los tradicionales. Temas como la política migratoria del gobierno de Estados Unidos, canales de transmisión informales, el fortalecimiento del peso frente al dólar, podrían tener un peso más relevante en la baja”, señaló Vértiz.
En esto último coincidió James Salazar, quien expresó que “lo que realmente está pasando con el tema de las remesas es una caída en la cantidad de operaciones que viene por dos lados: Uno es que hay una debilidad en el mercado laboral de Estados Unidos y esto le pega a todo tipo de trabajador, incluyendo los indocumentados o los migrantes mexicanos”.
“Esta debilidad provoca menores ingresos y por tanto una menor cantidad de envío de recursos a México, y la otra es que todas estas medidas predatorias en contra de los migrantes puede estar ahuyentando o generando un incentivo a salir menos”, dijo Salazar.
