Al considerar que la Fiscalía General de la República (FGR) no aportó pruebas de que investigó durante los últimos tres años el paradero de Gilda Susana Lozoya Austin, ni de que la citó a comparecer ante el Ministerio Público y tampoco que le haya solicitado que acudiera ante autoridades judiciales, la jueza Nora Ileana Garcia Peralta dejó en libertad condicional a la hermana del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, y será el próximo martes cuando determine si la vincula a proceso por su presunta participación en operaciones con recursos de procedencia ilícita.
El viernes, al cierre de la audiencia inicial que se realizó de 9:00 a 19:00 horas, la juzgadora federal calificó de legal la detención, pero determinó que el Ministerio Público no aportó elementos de prueba para dictarle prisión preventiva mientras se resuelve su situación jurídica.
Lo anterior, luego de que Gilda Susana Lozoya fuera detenida el 1º de julio en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, tras arribar en un vuelo procedente de Amsterdam, con base en una orden de aprehensión por presunta participación en transferencias de dinero mediante el sistema financiero nacional e internacional para ocultar el origen ilícito de recursos con los que su hermano adquirió una residencia de 2.8 millones de dólares en la capital en 2012.
Gilda Susana fue puesta el jueves a disposición de la jueza, pero determinó suspender la audiencia hasta ayer y que durante la misma el Ministerio Público Federal la acusara formalmente.
Los representantes de la FGR señalaron que Gilda Susana Lozoya conoció y participó en acciones con las cuales en 2012 se “lavaron” 3.4 millones de dólares que su hermano recibió como soborno por parte del accionista mayoritario de Altos Hornos de México, Alonso Ancira, para que Pemex adquiriera la empresa Agronitrogenados.
Falta de elementosAl dar a conocer su veredicto sobre la petición de la FGR para que dictara prisión preventiva justificada a Gilda Susana Lozoya, la juzgadora expresó: “puedo entender que haya desconfianza en otros servidores públicos, pero tengo la confianza en que usted se presentará el próximo martes y las veces que sea citada”, y notificó que no la enviaría a prisión mientras se resuelve su situación.
García Peralta argumentó que la FGR no tuvo elementos para acreditar que se aplicara la medida cautelar, ya que no demostró que la imputada tenga falta de arraigo familiar; tampoco aportó información respecto de lo que hicieron los agentes para localizarla desde 2023, y con ello quedó en evidencia que no se buscó permitirle comparecer ante las autoridades.
Los agentes del Ministerio Público señalaron que entre 2019 y 2023 se realizaron cinco cateos en diversos domicilios para localizarla y detenerla; sin embargo, la defensa de Gilda Susana señaló que no la buscaron donde ella vivió con sus padres, estando casada o ahora en casa de su hermano Emilio –quien enfrenta su proceso penal por el mismo caso–, y sí fue aprehendida cuando regresaba de un viaje a Amsterdam.
Ante los argumentos de la FGR, la impartidora de justicia con sede en el Reclusorio Norte dijo que la medida cautelar de prisión preventiva es sólo para garantizar que el imputado no se va a sustraer de la acción de la justicia y que en el caso de Gilda Susana Lozoya “aún no sabemos si se le va a someter a un proceso penal”, y agregó: “la medida no es una sanción”.
En respuesta a la decisión judicial, la detenida expresó. “Le agradezco de corazón. Voy a estar el martes. No iré a ningún lado. No tengo miedo. Esto ha sido para presionar a mi hermano y se trata de una persecución política y de género contra mi madre y yo”.
La jueza determinó, además, que deberá comparecer cada 15 días ante la Unidad de Medidas Cautelares para que se acredite su presencia en el país; dio un plazo de 10 días para que se le coloque un brazalete electrónico, le prohibió salir de la zona metropolitana y del país y le retiró su pasaporte.
Los representantes de la FGR señalaron no estar de acuerdo con la decisión y que presentarán recursos contra la decisión de la jueza.
Al filo de las 20:00 horas, Gilda Susana Lozoya, su padre Emilio, su hermano y sus abogados abandonaron la sede del Poder Judicial de la Federación en el Reclusorio Norte.
