Pasar al contenido principal

Pieza clave, acusa FGR a Gilda Lozoya de operar presuntos sobornos millonarios

Habría participado en el manejo de 3.5 millones de dólares. Foto: Cuartoscuro
Foto(s): Cortesía
Redacción

La Jornada

Para la Fiscalía General de la República (FGR), Gilda Susana Lozoya Austin fue un eslabón clave y de peso específico en la red de corrupción de su hermano Emilio Lozoya. Presuntamente, fungió como prestanombres y operadora financiera para triangular sobornos por 3.5 millones de dólares en el caso Agronitrogenados y se cumpliera el objetivo criminal concebido por su hermano.

Fuentes judiciales insistieron que con el pleno conocimiento de que sería el próximo director General de Petróleos Mexicanos (Pemex), antes de su toma de posesión como tal, Emilio Lozoya Austin pactó con Alonso Ancira, accionista mayoritario de la empresa Altos Hornos de México (AHMSA), que realizaría las labores necesarias para que la empresa estatal productora comprara la planta de agronitrogenados, ubicada en Pajaritos, Veracruz.

A cambio, se acordó que Lozoya recibiría un soborno de aproximadamente 3.5 millones de dólares AHMSA. Las fuentes indicaron que dicho monto fue cubierto antes de su toma de posesión mediante una transferencia electrónica proveniente de una cuenta bancaria de Altos Hornos, a una cuenta abierta en la Unión de Bancos Suizos a favor de la empresa Tochos Holding Limited, constituida como una empresa fachada de Lozoya en Islas Vírgenes, considerado uno de los más importantes paraísos fiscales.

Recordaron que Lozoya era el titular original del derecho de disposición de los recursos acreditados en la cuenta. No obstante, a fin de ocultar la trazabilidad de los flujos subsecuentes, hizo una cesión de ese derecho a favor de su hermana Gilda.

Afirmaron que, en ese contexto, Gilda realizó diversas transferencias a favor de personas ubicadas en México. Una de ellas, sirvió para cubrir el precio pactado por la compra, a nombre de su hermano, de la casa ubicada en Lomas de Bezares.

Detallaron que, al ser producto de operaciones con recursos de procedencia ilícita, la FGR instrumentó un procedimiento de extinción de dominio, cuya resultante final fue la emisión de una sentencia definitiva a favor del Gobierno Federal. 

Señalaron que la planta se encontraba en condiciones deplorables. No obstante lo cual, gracias a las maniobras realizadas por Lozoya al interior de Pemex, el bien fue adquirido a un precio escandalosamente superior al valor real que tenía al momento de la celebración del contrato de compraventa.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.