Investigadores detectaron que una parte importante de la población de lobos finos de Guadalupe en el archipiélago de San Benito, Baja California, presenta alopecia, una condición que podría estar relacionada con cambios en el ambiente marino y que mantiene bajo observación a especialistas.
Durante un estudio realizado en 2024, científicos analizaron a 208 ejemplares y encontraron que 53 de ellos tenían pérdida de pelaje, lo que representa poco más de una cuarta parte de los animales evaluados. Los resultados fueron publicados en la revista científica Frontiers in Marine Science.
El equipo de investigación identificó que los ejemplares jóvenes, así como aquellos con menor condición física o problemas nutricionales, tenían mayor probabilidad de presentar esta alteración. Sin embargo, todavía no existe una causa definitiva que explique el fenómeno.
Priscilla Casandra Gutiérrez, investigadora del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas del Instituto Politécnico Nacional y responsable del estudio, explicó que la pérdida de pelo podría ser una señal de cambios más amplios dentro del ecosistema marino.
Los lobos finos de Guadalupe cuentan con dos capas de pelaje: una externa que les proporciona protección frente a los rayos solares y otra interna que ayuda a mantener su temperatura corporal. Cuando pierden la capa superficial, queda expuesto el pelaje secundario, lo que podría afectar su protección natural.
La especie es exclusiva de México y tiene su principal zona reproductiva en Isla Guadalupe, mientras que el archipiélago de San Benito alberga principalmente ejemplares jóvenes. Estos mamíferos se alimentan de especies como calamares y pasan gran parte de su vida en aguas abiertas.
Hasta ahora, los análisis realizados descartaron que la alopecia sea provocada por hongos, bacterias o parásitos. Los especialistas consideran que podrían intervenir diversos factores, entre ellos el aumento de la temperatura del océano, la contaminación marina o deficiencias alimenticias.
Los investigadores encontraron indicios de debilitamiento del pelo, pero aún buscan determinar qué provoca esa fragilidad. Para ello, se realizarán nuevos estudios enfocados en la presencia de contaminantes como metales pesados y sustancias que puedan alterar el sistema hormonal de los animales.
La especialista destacó que casos similares han sido observados en otras especies marinas, pero señaló que el caso de los lobos finos de Guadalupe resulta especialmente preocupante porque afecta a ejemplares de distintas edades y ambos sexos.
El objetivo de la investigación es conocer las causas de esta condición para proteger a la especie y comprender mejor las posibles afectaciones que enfrentan los ecosistemas marinos. Los científicos consideran que conservar estos animales requiere no sólo ampliar áreas protegidas, sino garantizar que los ecosistemas mantengan condiciones adecuadas para su supervivencia.
