Dos horas de una auténtica celebración llena de música, fiesta y baile encarnaron los músicos argentinos. En el segundo concierto que ofreció la banda Los Auténticos Decadentes en Oaxaca se volvieron a cimbrar las emociones de su séquito de seguidores, un público heterogéneo conformado de adultos, niños y jóvenes.
Luego de la participación de las bandas invitadas: Leukaena Roots, Juchirap crew, Flashdance y Monte Cassino las energías se desbordaron y el público se congregó alrededor del escenario para escuchar de cerca a los argentinos que siguen los festejos por su tercera década de música.
Euforia, fiesta, sonrisas y un desborde de energía se conjugaron en la pista y en el escenario, los multiinstrumentistas se cedían el turno para cantar entre sí. Gustavo "Cucho" Parisi comenzó el concierto para luego darle el micrófono a Jorge Serrano y posteriormente a Diego Demarco.
El ska y las cumbias de la banda argentina pusieron a bailar hasta al roquero más conservador. Alrededor de mil personas cedieron su energía a la explosión sensorial que se apoderó de ellos. Con el corazón en la mano cantaron al unísono: Un osito de peluche de Taiwán, El pájaro vio el cielo y se voló, Besándote y No me importa el dinero.
El nacionalismo salió a flor de piel, cuando Claudio Carrozza, se plantó en el centro del escenario con su acordeón para ejecutar el himno nacional mexicano, que cantó el público con orgullo, mientras proyectaban imágenes de la bandera de México en la pantalla.
También se escucharon: Cómo me voy a olvidar, Pendeviejo, Enciendan los parlantes, Los piratas, Corazón, Diosa, Auténtica, Viviré por siempre, Sin pedir nada, Vení Raquel, Entregá el marrón, El murguero, El jorobadito y La prima lejana. El concierto llegaba a su fin.
El acordeón de Claudio Carrozza se puso muy mexicano, al ejecutar el himno nacional. FOTO: Carina Pérez
La ejecución no hacía cortes entre canción y canción, los músicos cambiaban de instrumentos, tomaban el micrófono e interactuaban con el público, que no dejó de bailar durante dos horas. Contentos de ver a todo tipo de público y niños en los hombros de sus padres celebraron su regreso a México y especialmente a Oaxaca.
El cierre fue emotivo, se robó la noche y unió a los románticos que declararon su amor, con la sorpresa de la noche y el regalo para el público, tras un minuto de aplausos que hizo a los 'auténticos' regresar al escenario. Loco, en voz de Serrano y acompañamiento de Pablo Rodríguez, en el sax y Martín Lorenzo, fue la que coronó la noche para luego volverla a encender con el cierre definitivo: Y la banda sigue.
De festejo siempre
Durante 120 minutos de música, los argentinos se dieron en un concierto más. Tras el show comentaron, en entrevista, que siempre están de fiesta. Ya en la camioneta, listos para irse a descansar a su hotel reconocieron a Oaxaca como un estado con una gran cultura e historia.
"Nosotros estamos festejando siempre, vinimos por primera vez a Oaxaca, cuando cumplimos 30 años. Ahora ya tenemos 32 de haber y esta será una década de festejos. Hemos recorrido la ciudad y sentimos una energía fuerte y una cultura grande, vemos mucho activismo de la juventud; están presentes en los movimientos sociales".
Cucho Parisi, Jorge Serrano, Gustavo Montecchia y Pablo Armesto coincidieron en que su lugar favorito del país es Oaxaca y amenazaron con volver. Mientras tanto dejaron un halo de euforia y sonrisas en los rostros de sus seguidores, quienes se fueron satisfechos por haber visto a su banda preferida, en un concierto más de Música en Movimiento.
¡Gracias Oaxaca! fueron las palabras de los músicos argentinos al despedirse de su público. fOTO: Carina Pérez
