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El holandés errante de Richard Wagner

Foto(s): Cortesía
Redacción

El Holandés Errante, compuesta entre 1840 y 1841, cuando Richard Wagner aún no cumplía los 30 años. Él se encontraba pasando por una difícil etapa, agobiado por las deudas. Un viaje que hizo por el mar Báltico y el mar del Norte le produjo una gran impresión por haber sufrido una intensa y peligrosa tormenta. Incluso el navío se vio obligado a hacer una escala en la villa de Sandwikw, en la costa sureste de Noruega. Wagner conocía la obra de Heinrich Heine y declaró haberse inspirado en la novela satírica de 1834, Las memorias del señor de Schnabelewopski (Aus den Memoiren des Herrn von Schnabelewopski).


El tema constituye un magnífico ejemplo del imaginario colectivo que atraviesa el mundo y el tiempo. Tiene su punto de comienzo en el mundo occidental en Alemania con el panfleto de cuatro hojas llamado Kurtze Beschreibung und Erzählung von einem Juden mit Namen Ahasverus (Breve descripción y relato de un judío de nombre Ahasverus)[1]. Luego se difundió a Francia e Inglaterra.


La leyenda sigue el relato bíblico de Mateo. Incluso hay varias versiones sobre el judío que dice a Jesús que se apresure con su carga de la cruz y este le responde que el pronto terminará pero el impertinente no gustará de la muerte hasta el regreso del Hijo del Hombre, es decir, hasta el juicio final. Otra más refiere que fue José de Arimatea quien habiendo apurado a Jesús durante la crucifixión, recibe como respuesta:-"Iré más rápido, pero tú deberás esperar hasta que yo regrese-”. Es más puede encontrarse el más lejano antecedente en la maldición que Jehová lanza a Caín después de este mató a su hermano.


Vale decir que el sentido que encierra el mito es la condenación a errar por la gran falta cometida, aunque dejando una posibilidad de expiación, como es el caso que implica la ópera de Wagner: La redención por el amor.


Por lo demás la fascinación de la figura del excluido de la sociedad y de la muerte ha estado presente en muchas obras de la Literatura: en Cien años de soledad, de García Márquez, el Padre Feijoo lo menciona en la carta 25. Se halla también en muchos poemas: de Schubart, de Schreiber, de Müller, Lenau, Chamisso, Schlegel Mosen y Koehler. Eugenio Sue escribió también El Judío Errante; Apollinaire lo incluye en un cuento llamado Le Passant de Prague; Lewis lo incluye en El Monje;pues la lista continúa, incluyendo a la revista cómica Axterix en su número titulado El Adivino. Ah, y es imposible no mencionar a Jorge Luis Borges que ,en El Inmortal como narrador a Joseph Cartaphilus, uno de los muchos nombres conque se ha conocido al Judío errante.


Música y poesía


La acción se desarrolla en Escocia aunque después el autor la cambió a Noruega. Es muy importante mencionar que Wagner no sólo compuso la música, sino que además escribió el libreto como un poema. Utilizó el endecasílabo con frecuencia, además de nonasílabos y octosílabos. El argumento narra la tragedia de un personaje que habiendo hecho un pacto con Satán, es condenado a vagar eternamente, permitiéndole periódicamente desembarcar en busca de su redención: el amor de una mujer.


En esencia la trama incluye a una tripulación que tiene un encuentro con el barco llamado El Holandés Errante, cuyo tripulante es un extranjero condenado por su pecado. Senta es una chica que había ofrecido casarse con Erik, pero ante el encuentro con el extranjero, surge la fascinación por la insurgencia de una misión trascendente y, por supuesto, el amor.


Esta ópera constituye un resumen de anticipaciones que serán las grandes aportaciones de Wagner a la música operística. Por ejemplo: el uso del leitmotiv, que a partir de esta obra serán un rasgo distintivo de la obra wagneriana; lo mismo el equilibrio de importancia y ponderación entre el canto y la música. No se trata de que la música acompañe a los cantantes, sino que ambos tengan la misma importancia en participación, significación y sentido; además la presentación tenía también que incluir un escenario de gran calidad artística.


En resumen lo que Wagner denominó la obra de arte total. Desde luego que el rigor en la estructura compositiva de la ópera se remite a la forma sinfónica, lo que le confiere una dimensión grandiosa. De modo que puede afirmarse que esta ópera es la base para la apreciación, la comprensión y el disfrute pleno de las óperas de Wagner, especialmente de la Tetralogía.

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